Intención para la evangelización ‐

Intenciones de oración de septiembre: Oremos por una gestión justa y sostenible del agua, recurso vital, para que todos tengan acceso equitativo a ella.

"Todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre"

"Todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre" Mt 7, 7-8. No sé qué quería, pero había algo en mí que me movía a buscar, tal vez que las cosas tengan sentido, y te encontré. Me cuestionaba sobre la vida y me diste tu sabiduría para que pueda encontrar alegría y paz. Ante mis miedos y dudas, te pido que me acompañes en mi peregrinar y me das tu Espíritu Santo, el mismo que te acompaño a vos, hoy me acompaña a mí, me asiste y guía. Hoy sigo buscando más de tu Palabra, de la Verdad y el camino, con la confianza puesta en vos, Dios mío, sé que estás presente en mi vida. Ven Señor Jesús, te necesito.

Del libro de la Sabiduría 6, 12-16

Del libro de la Sabiduría 6, 12-16: La Sabiduría es luminosa y nunca pierde su brillo: se deja contemplar fácilmente por los que la aman y encontrar por los que la buscan. Ella se anticipa a darse a conocer a los que la desean. El que madruga para buscarla no se fatigará, porque la encontrará sentada a su puerta. Meditar en ella es la perfección de la prudencia, y el que se desvela por su causa pronto quedará libre de inquietudes. La Sabiduría busca por todas partes a los que son dignos de ella, se les aparece con benevolencia en los caminos y le sale al encuentro en todos sus pensamientos.

martes, 6 de junio de 2023

Santísima Trinidad Lecturas 4-6-23, Ciclo A

 
” Ven Espíritu Santo”

Dios mío, envía ahora tu Espíritu sobre mí y que abra mis ojos y mis oídos a tu Palabra, que me guie y asista al meditar tus enseñanzas, para que pueda saborearla y comprenderla, para que tu Palabra penetre en mi corazón, y me conduzca a la Verdad completa. Amén  

“Dios Amor nos invita al gozo de su vida en comunidad”

Lectura del libro del Éxodo 34, 4b-6. 8-9 

En aquellos días: Moisés subió a la montaña del Sinaí, como el Señor se lo había ordenado, llevando las dos tablas en sus manos. El Señor descendió en la nube, y permaneció allí, junto a él. Moisés invocó el nombre del Señor. El Señor pasó delante de él y exclamó: «El Señor es un Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarse, y pródigo en amor y fidelidad.» Moisés cayó de rodillas y se postró, diciendo: «Si realmente me has brindado tu amistad, dígnate, Señor, ir en medio de nosotros. Es verdad que este es un pueblo obstinado, pero perdona nuestra culpa y nuestro pecado, y conviértenos en tu herencia.» Palabra de Dios. 

Salmo: Dn. 3, 52. 53. 54. 55. 56, R: A ti, eternamente, gloria y honor 

Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres, alabado y exaltado eternamente. Bendito sea tu santo y glorioso Nombre, alabado y exaltado eternamente. R

Bendito seas en el Templo de tu santa gloria, aclamado y glorificado eternamente por encima de todo. Bendito seas en el trono de tu reino, aclamado por encima de todo y exaltado eternamente. R

Bendito seas tú, que sondeas los abismos y te sientas sobre los querubines, alabado y exaltado eternamente por encima de todo. Bendito seas en el firmamento del cielo, aclamado y glorificado eternamente. R  

2° carta de Pablo a los Corintios 13, 11-13

Hermanos: Alégrense, trabajen para alcanzar la perfección, anímense unos a otros, vivan en armonía y en paz. Y entonces, el Dios del amor y de la paz permanecerá con ustedes. Salúdense mutuamente con el beso santo. Todos los hermanos les envían saludos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo permanezcan con todos ustedes. Palabra de Dios.

Evangelio según san Juan 3, 16-18

Dijo Jesús: Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. Palabra del Señor.

 
Reflexión:

Hoy, la liturgia nos invita a celebrar a la Santísima Trinidad, nuestro Dios. Un solo Dios en tres Personas, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, en el nombre del cual hemos sido bautizados. Y por la gracia del Bautismo estamos llamados a tener parte en la vida de la Santísima Trinidad, hemos sido hechos partícipes de la vida divina, llegando a ser hijos del Padre Dios, hermanos en Cristo y templos del Espíritu Santo.  

Hoy proclamamos que la vida trinitaria, la intimidad del Padre y del Hijo y su Amor, es la medida, la gracia y la inspiración de nuestras relaciones con Dios y entre nosotros. Se trata de un misterio inagotable que conocemos experiencialmente, en la medida en que se impregna en nosotros.  

Una revelación que proviene de Jesús, el Hijo. Ante todo, tengamos presente que, Jesús aparece en nuestra historia humana para revelarnos el auténtico “amor”. Nos revela el gran secreto del amor, sin ambigüedades, al revelarnos la intimidad de Dios.  Algunas de sus revelaciones más significativas que meditamos el mes pasado en el evangelio de Juan:  

• “Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre… Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí” (14,9.11).  

• “Si alguien me ama, guardará mi Palabra y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él” (14,23).  

• “El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todo” (14,26).  

• “Que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros” (17,21).             

• “Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios” (20,17). 

• “‘Como el Padre me envió, también yo los envío’. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: ‘Reciban el Espíritu Santo’” (20,21b-22).  

Dios, comunión amorosa. Como Dios es “único”, muchas veces nos inclinamos a pensarlo un “eterno solitario” e “infinitamente lejano”. Pero, Dios es tan inmenso, admirable, fascinante que lo mejor que se ha dicho de Él es que es “Amor”, pero al no tener una idea exacta y clara qué es el “amor”, caemos en crearnos un Dios que busca alabanzas y admiración, que se mira a sí mismo, exigiendo esclavos adoradores de su grandeza infinitamente dominadora. Felizmente por ser Dios quien es, se auto revela disipando estas oscuras fantasías. En el Misterio Trinitario aparece radiante que Dios es comunión amorosa de tres personas. Y la persona no es una isla. El ser de “persona” es ser referencial a otra.  

Solo Amor…*  

La fe en la Trinidad cambia no sólo nuestra manera de mirar a Dios sino también nuestra manera de entender la vida. Confesar la Trinidad de Dios es creer que Dios es un misterio de comunión y de amor. Dios no es un ser frío, cerrado e impenetrable, inmóvil e indiferente. Dios es un foco de amor insondable. Su intimidad misteriosa es sólo amor y comunicación. Consecuencia: en el fondo último de la realidad dando sentido y existencia a todo no hay sino Amor. Todo lo existente viene del Amor. 

El Padre es Amor originario, la fuente de todo amor. Él empieza el amor: «Sólo él empieza a amar sin motivos, es más, es él quien desde siempre ha empezado a amar». El Padre ama desde siempre y para siempre, sin ser obligado ni motivado desde fuera. Es el «eterno Amante». Ama y seguirá amando siempre. Nunca retirará su amor y fidelidad. De él sólo brota amor. Consecuencia: creados a su imagen, estamos hechos para amar. Sólo amando acertamos a vivir plenamente.  

El ser del Hijo consiste en recibir el amor del Padre. Él es el «Amado eternamente» antes de la creación del mundo. El Hijo es el Amor que acoge, la respuesta eterna al amor del Padre. El misterio de Dios consiste pues en dar y en recibir amor. En Dios, dejarse amar no es menos que amar. ¡Recibir amor es también divino! Consecuencia: creados a imagen de Dios, estamos hechos no sólo para amar sino para ser amados.  

El Espíritu Santo es la comunión del Padre y del Hijo. Él es el Amor eterno entre el Padre amante y el Hijo amado, el que revela que el amor divino no es cerrazón o posesión celosa del Padre ni acaparamiento egoísta del Hijo. El amor verdadero es siempre apertura, don, comunicación hasta sus criaturas. «El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado» (Rom 5, 5). Consecuencia: creados a imagen de ese Dios, estamos hechos para amarnos mutuamente sin acaparar y sin encerrarnos en amores ficticios y egoístas. *José Antonio Pagola  

La Trinidad Santa nos habita de manera inefable. Gracias a la “guía” del Espíritu que todo lo conduce “hasta la Verdad completa”, nuestra vida se va paulatinamente cristificando, impregnando en nosotros el rostro del amor. La identidad con el Hijo, la participación en su gloria nos hace posible unirnos al amor de los Tres, compartir su vida de alabanza recíproca, de amor y de gozo, y meditar largamente y en profunda paz las confidencias del Uno y del Otro a través de la escucha de lo que el Espíritu nos coloca en el corazón. Siendo todo esto así, no se puede ser cristiano completo sin vivir en la Trinidad, porque la novedad de la vida bautismal -somos bautizados “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”- está iluminada por un amor transformante del Dios familia: “El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” ¿Qué más se puede desear? No queda sino adorar y suspirar hondamente.  

Pensamientos para el Evangelio de hoy.  

«Tú, Trinidad eterna, eres como un mar profundo en el que cuanto más busco, más encuentro, y cuanto más encuentro, más te busco» (Santa Catalina de Siena)  

«Si en la creación el Padre nos dio la prueba de su inmenso amor dándonos la vida, en la pasión y en la muerte de su Hijo nos dio la prueba de las pruebas: Él nos ama y nos perdona siempre» (Francisco)  

«El Verbo se encarnó para que nosotros conociésemos así el amor de Dios: ‘En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de Él’ (1Jn 4,9). ‘Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna’ (Jn 3,16)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 458).  

“Dios nuestro, Padre de la luz, tú has enviado al mundo tu Palabra, sabiduría que sale de tu boca, Tú has querido que tu propio Hijo, Palabra eterna que procede de ti (Jn 1,1-14), se hiciera carne y viviera en medio de tu pueblo. Envía ahora tu Espíritu sobre nosotros: Que Él nos dé un corazón oyente (1Re 3,9), nos permita encontrarte en tus Santas Escrituras y engendre tu Verbo en nosotros. Que el Espíritu Santo levante el velo de nuestros ojos (2 Cor 3,12-16), nos conduzca a la Verdad Completa (Jn 16,13), y nos dé inteligencia y perseverancia.  Amén. 

Domingo de Pascua, ¡Cristo vive!  

Segundo Domingo de Pascua, De la Divina Misericordia, “Hemos visto al Señor”  

Tercer Domingo de Pascua, “Reconocer la presencia de Jesús en nuestras vidas”  

Cuarto Domingo de Pascua, “Yo he venido para que tengan Vida, y la tengan en abundancia”  

Quinto Domingo de Pascua, “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”  

Sexto domingo de Pascua, “No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes”  

Ascensión, “No estamos solos, ni perdidos, ni abandonados. Cristo está con nosotros”  

Pentecostés, “Reciban al Espíritu Santo, el soplo creador que infunde aliento de vida”  

¿Qué me dice La Palabra de hoy? ¿Qué me llevo de mi encuentro con Jesús, para meditar durante la semana?    

Nota: Tus reflexiones y el que te dice la palabra hoy, lo podes poner en comentarios, bendiciones.

Aclaración: Se han consultado para la preparación de las reflexiones: El libro del Pueblo de Dios. Centro Bíblico del CELAM. Catholic Net. J A Pagola. Hojitas anteriores.  

Círculo Bíblico San José

“Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino” Sal 119

jueves, 1 de junio de 2023

Bartimeo. Lectio de Marcos 10,46-52. "Ánimo, levántate"

 

Evangelio según San Marcos 10,46-52.
Después llegaron a Jericó. Cuando Jesús salía de allí, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud, el hijo de Timeo -Bartimeo, un mendigo ciego- estaba sentado junto al camino.
Al enterarse de que pasaba Jesús, el Nazareno, se puso a gritar: "¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí!".
Muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: "¡Hijo de David, ten piedad de mí!".
Jesús se detuvo y dijo: "Llámenlo". Entonces llamaron al ciego y le dijeron: "¡Animo, levántate! El te llama".
Y el ciego, arrojando su manto, se puso de pie de un salto y fue hacia él.
Jesús le preguntó: "¿Qué quieres que haga por ti?". El le respondió: "Maestro, que yo pueda ver".
Jesús le dijo: "Vete, tu fe te ha salvado". En seguida comenzó a ver y lo siguió por el camino. Palabra del Señor.

“Ánimo, levántate”
Señor, hoy al escuchar tu Palabra me surge con fuerza a igual que Bartimeo, pedirte: ayúdame a ser un hombre que pueda verte y seguirte por tu camino, que pueda peregrinar con paz y alegría guiado por tu Palabra, para que pueda vivir con sentido y hacia un hombre pleno. Amén.

miércoles, 31 de mayo de 2023

Evangelio del día 31 mayo 2023. Lc 1, 39-56. "Visitación de la Virgen María"

 
¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Lucas 1, 39-56] En aquel tiempo, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel de Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá». María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abrahán y su descendencia por siempre». María se quedó con ella unos tres meses y volvió a su casa. Palabra del Señor,

“Maria se pone en camino”

Hoy la Palabra me lleva a reflexionar de la presencia de Jesús en Maria, la llena de alegría y de las fuerzas necesarias para ponerse en movimiento, en camino. Me pregunto ¿cómo es la presencia de Dios en mi Vida? Entre todas las cosas de este mundo que me tocan vivir, lo hago con la alegría y fuerza que significa tener en mi al Espíritu de Dios que me acompaña en cada cosa que haga?

martes, 30 de mayo de 2023

Evangelio del día 30 mayo 2023. Mc 10, 28-31. "Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido"

 
¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Marcos 10, 28-31] En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús: «Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido». Jesús dijo: «En verdad os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, que no reciba ahora, en este tiempo, cien veces más —casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones— y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros». Palabra del Señor.

"Seguimiento y frutos"

Hoy la Palabra me lleva a reflexionar como es mi seguimiento de Jesús, que cosas voy dejando para darle espacio en mí, a los pensamientos de Dios? Los primeros frutos del seguimiento en mi vida es saber que en mi camino no estoy solo, sino acompañado por el mismo Espíritu que acompañó a Jesús, desde mi libertad interior elijo seguirlo, se que ante las dificultades que surjan, voy a poder enfrentarlas. La experiencia de seguirlo a Jesús es 100 veces más valiosa espiritualmente que los bienes materiales que voy dejando. 

lunes, 29 de mayo de 2023

Evangelio del día 29 mayo 2023. Jn 19, 25-34. María, Madre de la Iglesia.

 
 ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Juan 19, 25-34] Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio. Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: «Tengo sed». Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: «Está cumplido». E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu. Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua. Palabra del Señor.