Intención para la evangelización ‐

Intenciones de oración de septiembre: Oremos por una gestión justa y sostenible del agua, recurso vital, para que todos tengan acceso equitativo a ella.

"Todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre"

"Todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre" Mt 7, 7-8. No sé qué quería, pero había algo en mí que me movía a buscar, tal vez que las cosas tengan sentido, y te encontré. Me cuestionaba sobre la vida y me diste tu sabiduría para que pueda encontrar alegría y paz. Ante mis miedos y dudas, te pido que me acompañes en mi peregrinar y me das tu Espíritu Santo, el mismo que te acompaño a vos, hoy me acompaña a mí, me asiste y guía. Hoy sigo buscando más de tu Palabra, de la Verdad y el camino, con la confianza puesta en vos, Dios mío, sé que estás presente en mi vida. Ven Señor Jesús, te necesito.

Del libro de la Sabiduría 6, 12-16

Del libro de la Sabiduría 6, 12-16: La Sabiduría es luminosa y nunca pierde su brillo: se deja contemplar fácilmente por los que la aman y encontrar por los que la buscan. Ella se anticipa a darse a conocer a los que la desean. El que madruga para buscarla no se fatigará, porque la encontrará sentada a su puerta. Meditar en ella es la perfección de la prudencia, y el que se desvela por su causa pronto quedará libre de inquietudes. La Sabiduría busca por todas partes a los que son dignos de ella, se les aparece con benevolencia en los caminos y le sale al encuentro en todos sus pensamientos.

sábado, 17 de diciembre de 2022

Adviento, tiempo de esperanza. Cuarto domingo. Lecturas 18-12-23, Ciclo A

   

” Ven Espíritu Santo” Dios mío, envía ahora tu Espíritu sobre mí y que abra mis ojos y mis oídos a tu Palabra, que me guie y asista al meditar tus enseñanzas, para que pueda saborearla y comprenderla, para que tu Palabra penetre en mi corazón, y me conduzca a la Verdad completa. Amén  

“Dios con nosotros”  

Libro de Isaías 7,10-14.               
El Señor habló a Ajaz en estos términos: "Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas". Pero Ajaz respondió: "No lo pediré ni tentaré al Señor". Isaías dijo: "Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los hombres, que cansan también a mi Dios? Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel. Palabra de Dios.           

Salmo 23, R: Va a entrar el Señor, el rey de la gloria.  

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano.            

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos. R  

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su Salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R      

Carta de San Pablo a los Romanos 1,1-7.    
carta de Pablo, servidor de Jesucristo, llamado para ser Apóstol, y elegido para anunciar la Buena Noticia de Dios, que él había prometido por medio de sus Profetas en las Sagradas Escrituras, acerca de su Hijo, Jesucristo, nuestro Señor, nacido de la estirpe de David según la carne, y constituido Hijo de Dios con poder según el Espíritu santificador, por su resurrección de entre los muertos. Por él hemos recibido la gracia y la misión apostólica, a fin de conducir a la obediencia de la fe, para gloria de su Nombre, a todos los pueblos paganos, entre los cuales se encuentran también ustedes, que han sido llamados por Jesucristo. A todos los que están en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos, llegue la gracia y la paz, que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. Palabra de Dios.  

Evangelio según San Mateo 1,18-24.            
Jesucristo fue engendrado así: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. 
Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados"              . 
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: 
La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel, que traducido significa: "Dios con nosotros". Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa. Palabra del Señor.      

 Reflexión: 

Anuncio y nacimiento de Jesús. El evangelio de este domingo no intenta tanto darnos a conocer detalladamente el nacimiento de Jesús, sino el alcance salvífico de su misión, de su verdadero ser.                       
Mateo afirma que Jesús procede de Dios a través de la acción misteriosa del Espíritu en María, y que la vinculación de Jesús con Israel es sólo legal, pues acontece a través de la paternidad adoptiva de José.  
“María, su madre, estaba prometida con José”. Entre los judíos esta promesa era un compromiso matrimonial casi definitivo, hasta el punto de que, si la pareja tenía un hijo, éste era considerado legítimo de ambos. En caso de infidelidad, la ley de Moisés preveía dos soluciones: la denuncia pública y consiguiente lapidación; o la separación en privado. José, que era justo, sin dejar de ser obediente a la ley, elige la segunda.   

Un hombre justo. “José, su esposo, que era justo (=bueno, recto, en otras traducciones) y no quería denunciarla, decidió separarse de ella en secreto”. 

Para Mateo, José es justo sobre todo porque, comprobando una presencia de Dios, un plan divino que le supera, no quiere ser obstáculo. “Justo” tiene entonces el sentido de aceptación del plan de Dios, aunque éste desconcierte y ponga patas arriba el propio. Y de eso es modelo José. El hombre que tuvo sus dudas, que no vio claro ni entendió, acepta, sin embargo, la acción de Dios y, al aceptarla, su actuación se convierte en algo muy importante. Su protagonismo está siempre al servicio del plan de Dios.                 
De José y su actuación hay mucho que aprender: aceptar el plan de Dios, no ponerle obstáculos, estar a su servicio, saber caminar aun en el desconcierto, no juzgar ni herir a las personas, aceptar el misterio, aunque nos supere, saber vivir un proyecto de pareja, respetar al otro, creer en un Dios encarnado, aceptar su salvación…             

El relato está lleno de detalles prodigiosos: la aparición de un mensajero de Dios, la manifestación de la voluntad de Dios a través del sueño, la natural perplejidad de José… Todos ellos confluyen en un mismo punto: Jesús no es sólo hijo de Abraham y de David, sino que es, sobre todo, Hijo de Dios. Si en la genealogía aparece vinculado a Abraham y a David, aunque sólo sea de forma legal, aquí, por la acción del Espíritu Santo, se nos devela que es Hijo de Dios. Pablo dice “nacido de la estirpe de David según la carne, y constituido Hijo de Dios con poder según el Espíritu santificador”. 

El que Jesús nazca de María por la acción del Espíritu Santo es una forma de expresar su divinidad y mesianidad. Pero no pensamos que el Espíritu Santo realiza la función del varón en su concepción. El Espíritu Santo es principio de vida y nos muestra el origen divino de Jesús, pero no podemos pensar, sin entrar en una contradicción, que su acción sea al modo humano.

El nombre de Jesús envuelve toda la narración. Jesús significa “Dios salva” y describe, en apretada síntesis, cuál será su misión: “salvar a su pueblo de sus pecados”.        

“Todo esto sucedió para que se cumpliese…”, cuyo propósito es subrayar que en Jesús se realizan las promesas que Dios había hecho a su pueblo. 

Al citar a Isaías, Mateo subraya el nombre del niño que nacerá: “Emmanuel, que significa Dios-con-nosotros”. Reafirma así la certeza que tienen sus destinatarios de que, en Jesús, Dios se ha hecho cercano. Así Mateo nos ha hecho la primera presentación de Jesús: hijo de Abraham y de David, Mesías prometido, Hijo de Dios y presencia cercana suya entre nosotros (Emmanuel).               

La solidaridad de Dios. La fe cristiana se fundamenta en una afirmación sencilla y escandalosa: Dios ha querido hacerse hombre. Ser cristiano es descubrir con gozo que “Dios-está-con-nosotros”, intuir desde la fe que Dios está en el corazón de nuestra existencia y en el fondo de nuestra historia humana, compartiendo nuestros problemas y aspiraciones, conviviendo la vida de cada persona. Este gesto de Dios, que se solidariza con nosotros y comparte nuestra historia es el que sostiene, en definitiva, nuestra esperanza. Dios ha querido ser uno de los nuestros. Su nombre propio es Emmanuel, el Dios-con-nosotros.     
La fe en un Dios hecho hombre nos debería ayudar a los cristianos, no sólo a agradecer la solidaridad de Dios, sino a creer más en el hombre en quien siempre hay, a tener de Dios, más cosas dignas de admiración que de desprecio.       

A propósito del nombre. A José se le indica que ponga a su hijo el nombre de Jesús, porque Él salvará a su pueblo de todos sus pecados. Para la mentalidad semita, el nombre no es algo indiferente y casual, sino que expresa el ser mismo de la persona, su misión, su destino. Por ello, los primeros cristianos descubrieron en el nombre arameo de Jesús (Yehosua=”Yahveh salva”) el contenido profundo de su vida y misión. Por eso, todos tenemos un nombre en el corazón de ese Dios que ha querido compartir nuestra vida. A todos y a cada uno de nosotros nos conoce y nos llama por nuestro propio nombre. Para Dios todos somos únicos e irrepetibles; todos tenemos una misión insustituible.            


Dios está cerca. El evangelio de Mateo se inicia con la proclamación de que Jesús pertenece a nuestra historia y que Él es Emmanuel, y se cierra con este mensaje y promesa del mismo Jesús: “Miren que estoy con ustedes cada día hasta el fin del mundo”. 

El sigue siendo, hoy, el Dios con nosotros. No solamente está presente en la comunidad, sino que es su salvador, su fundamento y apoyo. Mateo no pierde oportunidad de indicarnos los lugares privilegiados de la presencia del Señor: en la comunidad reunida en su nombre (Mt 18, 20), en los apóstoles misioneros (Mt 10, 40), en los hermanos necesitados (Mt 25, 31), en la comunidad cuando anuncia la Buena Noticia (Mt 28, 20).            

Dios está cerca. Éste es mensaje del Evangelio entero. Dios está con nosotros. Dios está cerca de ti, ahí donde tú estás, con tal de que te abras al Misterio, al Espíritu como María. El Dios inaccesible se ha hecho humano y su cercanía nos envuelve. En cada uno de nosotros puede nacer Dios. En cada uno puede acontecer una verdadera Navidad.

 Papa Francisco

“El belén es una imagen artesanal de la paz”  

“El pesebre es un Evangelio vivo, no lo olvidemos, que nos recuerda que Dios se ha hecho hombre. Es bonito detenerse delante del nacimiento y confiar al Señor las personas, las situaciones, las preocupaciones que llevamos dentro.”  

Jesús, alimento para nuestra existencia  

“El belén es además un Evangelio doméstico: El pesebre es donde comen los animales; y belén significa ‘casa del pan’. Pesebre y casa del pan, estas dos palabras nos evocan que Jesús es el alimento para nuestra existencia; es el pan de vida. Es Él que alimenta nuestro amor, es Él que dona a nuestras familias la fuerza de seguir adelante y perdonarnos.”  

El pesebre invita a la contemplación  

“Ante una sociedad frenética, el belén nos hace dirigir nuestra mirada a Dios, que es pobre de cosas, pero rico de amor, nos invita a invertir en lo importante, no en la cantidad de bienes, sino en la calidad de los afectos.”  

El pesebre, evangelio vivo  

 “El belén es una imagen artesanal de la paz ante tanta violencia e individualismo que nos rodea. En el pesebre todos convergen en Jesús, quién es el Príncipe de la paz y donde está Jesús hay armonía, y nos dice que no estamos solos, porque Él está con nosotros, dándonos una vida nueva.”  

Con Jesús ya nos estamos solos  

“No cambia mágicamente las cosas, pero si lo acogemos, cada cosa puede cambiar. Espero entonces que hacer el pesebre sea una oportunidad para invitar a Jesús en la vida. Cuando hacemos el pesebre en casa, es como abrir la puerta y decir: "¡Entra, Jesús!". Es hacer concreta esta cercanía, esta invitación a Jesús para que entre en nuestras vidas. Porque si Él vive en nuestras vidas, la vida renace. Y si la vida renace, realmente es Navidad.”  

El saludo a los peregrinos: los invito a preparar el belén en sus hogares y a detenerse para contemplarlo, para que el nacimiento de Jesús los llene de alegría y les conceda la paz. Les deseo a todos Feliz Navidad.

Audiencia general en el Aula Pablo VI. 18/12/19, vaticannews

Tiempo de Adviento  

Primer domingo: “Estén preparados”  

Segundo domingo: “Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”  

Tercer domingo: “Eres tú el que ha de venir?” 

Cuarto domingo: “Dios con nosotros” 

La Luz de Cristo quiere iluminar la noche del mundo a través de la luz que somos nosotros, su presencia ya iniciada ha de seguir creciendo por medio de nosotros. En la noche santa debemos recordar que el inicio que se produjo en Belén ha de ser inicio permanente, que aquella noche santa es nuevamente un “hoy” cada vez que un hombre permite que la luz del bien haga desaparecer en él tinieblas del egoísmo (…) el niño Dios nace allí donde se obra por inspiración del amor del Señor, donde se hace algo más que intercambiar regalos.  

Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones: El libro del Pueblo de Dios. J: A: Pagola. Fray Marcos. Dicc. Bíblico.Catholic.net.  

Círculo Bíblico San José

“Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino” Sal 119  

viernes, 16 de diciembre de 2022

Viernes 16 diciembre 2022. Jn 5, 33-36. "Esas obras que hago dan testimonio de mí"

 

 ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Juan 5, 33-36] En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado». Palabra del Señor.

“Juan era la lámpara que ardía y brillaba” 
Hoy la palabra m lleva a reflexionar de la presencia de Dios en mi vida, de tu accionar en cada día que me toca vivir, “los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio”. Te pido Señor que tu Espíritu me ayude a ser “lampara que arde y refleja tu Luz” en todos los ambientes que me toque estar. Amén.  

jueves, 15 de diciembre de 2022

Jueves 15 diciembre 2022. Lc 7, 24.30. ¿Qué salisteis a ver?

  

¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Lucas 7, 24-30] Cuando se marcharon los mensajeros de Juan, se puso a hablar a la gente acerca de Juan: «¿Qué salisteis a contemplar en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? Pues ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Mirad, los que se visten fastuosamente y viven entre placeres están en los palacios reales. Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Este es de quien está escrito: “Yo envío mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti”. Porque os digo, entre los nacidos de mujer no hay nadie mayor que Juan. Aunque el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él». Al oír a Juan, todo el pueblo, incluso los publicanos, recibiendo el bautismo de Juan, proclamaron que Dios es justo. Pero los fariseos y los maestros de la ley, que no habían aceptado su bautismo, frustraron el designio de Dios para con ellos. Palabra del Señor.

¿Qué contemplo en la vida?
Hoy la Palabra me lleva a revisar ¿Qué cosas de la vida realmente me interesan? ¿Dónde pongo mi corazón? ¿A lo largo de mi vida cuantas personas a igual que Juan me han hablado de Dios? Todas estas situaciones que me hacen presente a Jesús en mi vida me ayudan a darle sentido. Gracias Señor por cada uno de los “Juan Bautista” que se han cruzado en mi camino, ayudándome a preparar mi corazón para poder escuchar tu voz. Te pido la gracia de estar siempre atento a ella, dejando que me oriente y anime.  

miércoles, 14 de diciembre de 2022

Miércoles 14 de diciembre de 2022. Lc 7, 19-23. "Los ciegos ven, los cojos andan..."

  

 ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

 [Lucas 7, 19-23] En aquel tiempo, Juan, llamando a dos de sus discípulos los envió al Señor diciendo: «¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?». Los hombres se presentaron ante él y le dijeron: «Juan el Bautista nos ha mandado a ti para decirte: “¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?”». En aquella hora curó a muchos de enfermedades, achaques y malos espíritus, y a muchos ciegos les otorgó la vista. Y respondiendo, les dijo: «Id y anunciad a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados. Y ¡bienaventurado el que no se escandalice de mí!». Palabra del Señor.

"¿Eres tú el que ha de venir?"
Hoy la Palabra me lleva a reflexionar sobre la presencia de Jesús en mi Vida. La vida en si es un regalo que yo no pedí, pero la tengo y voy descubriendo como vivirla y sentirme bien al hacerlo. Jesús es mi Maestro, con su Palabra y Pensamientos que comparte cada día, me ayuda a ver, lo que antes no veía, a no ser indiferente con los otros, ante situaciones de miedo a no quedar paralizado, a vivir con la esperanza de un mundo mejor, a sentirme que no estoy solo, a que formo parte de su comunidad, donde lo único importante es el Amor que se comparte.

martes, 13 de diciembre de 2022

Martes 13 diciembre 2022. Mt 21, 28-32. "Las prostitutas van por delante de vosotros"

  

¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Mateo 21, 28-32] En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: “Hijo, ve hoy a trabajar en la viña”. Él le contestó: “No quiero”. Pero después se arrepintió y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: “Voy, señor”. Pero no fue. ¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?». Contestaron: «El primero». Jesús les dijo: «En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis». Palabra del Señor. 

¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?
Mt 21, 28-32
Hoy la Palabra me ayuda a revisar cuantas veces me entusiasmo escuchando lo que Jesús me dice en el evangelio de cada día y al tratar de ponerlo en práctica, por diferentes motivos, no lo hago. Hoy más que renovar un compromiso, siento la necesidad de hacerlo, al igual que el primer hijo, quiero sumarme al Reino de Dios, quiero aportar mi trabajo, aceptando libremente la Voluntad de Dios, porque es la que le da sentido a mi existencia. 

lunes, 12 de diciembre de 2022

Lunes 12 diciembre 2022. Mt 21, 23-27. "¿Con qué autoridad haces esto?"

  

¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Mateo 21, 23-27 ] En aquel tiempo, Jesús llegó al templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo para preguntarle: «¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?». Jesús les replicó: «Os voy a hacer yo también una pregunta; si me la contestáis, os diré yo también con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan ¿de dónde venía, del cielo o de los hombres?». Ellos se pusieron a deliberar: «Si decimos “del cielo”, nos dirá: “¿Por qué no le habéis creído?”. Si le decimos “de los hombres”, tememos a la gente; porque todos tienen a Juan por profeta». Y respondieron a Jesús: «No sabemos». Él, por su parte, les dijo: «Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto». Palabra del Señor.

"¿Con qué autoridad haces esto?"
Hoy la Palabra me lleva a reflexionar ¿con que intención me acerco a Jesús? ¿Los pensamientos de Jesús los llevo a mi vida para experimentarlos y descubrir la verdadera autoridad con la que obra? Hoy Quiero acercarme con la necesidad de conocer su verdad, su buena noticia y sé que me responderá. Para eso vino hasta nosotros para regalarnos su mensaje, el que ilumina nuestra vida. 

sábado, 10 de diciembre de 2022

Adviento, tiempo de esperanza. Tercer Domingo. Lecturas 11-12-22, Ciclo A

  

” Ven Espíritu Santo”

Dios mío, envía ahora tu Espíritu sobre mí y que abra mis ojos y mis oídos a tu Palabra, que me guie y asista al meditar tus enseñanzas, para que pueda saborearla y comprenderla, para que tu Palabra penetre en mi corazón, y me conduzca a la Verdad completa. Amén  

“¿Eres tú el que ha de venir?”  

Lectura del libro de Isaías 35,1-6.10.

¡Regocíjense el desierto y la tierra reseca, alégrese y florezca la estepa! ¡Sí, florezca como el narciso, que se alegre y prorrumpa en cantos de júbilo! Le ha sido dada la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón. Ellos verán la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios. Fortalezcan los brazos débiles, robustezcan las rodillas vacilantes; digan a los que están desalentados: "¡Sean fuertes, no teman: ahí está su Dios! Llega la venganza, la represalia de Dios: él mismo viene a salvarlos!" Entonces se abrirán los ojos de los ciegos y se destaparán los oídos de los sordos; entonces el tullido saltará como un ciervo y la lengua de los mudos gritará de júbilo. Porque brotarán aguas en el desierto y torrentes en la estepa; volverán los rescatados por el Señor; y entrarán en Sión con gritos de júbilo, coronados de una alegría perpetúa: los acompañarán el gozo y la alegría, la tristeza y los gemidos se alejarán. Palabra de Dios.  

Salmo 145, R: Señor, ven a salvarnos

El Señor mantiene su fidelidad para siempre, hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. El Señor libera a los cautivos. R

El Señor abre los ojos de los ciegos y endereza a los que están encorvados. El Señor ama a los justos y protege a los extranjeros. R

Sustenta al huérfano y a la viuda; y entorpece el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, reina tu Dios, Sión, a lo largo de las generaciones. R   

Lectura de la carta de Santiago 5,7-10.          
Tengan paciencia, hermanos, hasta que llegue el Señor. Miren cómo el sembrador espera el fruto precioso de la tierra, aguardando pacientemente hasta que caigan las lluvias del otoño y de la primavera. Tengan paciencia y anímense, porque la Venida del Señor está próxima. Hermanos, no se quejen los unos de los otros, para no ser condenados. Miren que el Juez ya está a la puerta. Tomen como ejemplo de fortaleza y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor. Palabra de Dios.  

Evangelio según San Mateo 11,2-11.      
Juan el Bautista oyó hablar en la cárcel de las obras de Cristo, y mandó a dos de sus discípulos para preguntarle: "¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro?".                           
Jesús les respondió: "Vayan a contar a Juan lo que ustedes oyen y ven: los ciegos ven y los paralíticos caminan; los leprosos son purificados y los sordos oyen; los muertos resucitan y la Buena Noticia es anunciada a los pobres. ¡Y feliz aquel para quien yo no sea motivo de tropiezo!".                  
Mientras los enviados de Juan se retiraban, Jesús empezó a hablar de él a la multitud, diciendo: "¿Qué fueron a ver al desierto? ¿Una caña agitada por el viento? ¿Qué fueron a ver? ¿Un hombre vestido con refinamiento? Los que se visten de esa manera viven en los palacios de los reyes. ¿Qué fueron a ver entonces? ¿Un profeta? Les aseguro que sí, y más que un profeta. Él es aquel de quien está escrito: Yo envío a mi mensajero delante de ti, para prepararte el camino. Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan el Bautista; y, sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él. 
Palabra del Señor.

 Reflexión: "¿Eres tú el que ha de venir?"  

“¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?” Es la pregunta que desde la cárcel por medio de sus mensajeros hace Juan y quizás es la pregunta que nosotros hoy haríamos a Jesús. ¿Debemos esperar a otro? Es extraño, después de haber preparado el camino a Aquél que ha de venir, el mensajero que ahora está encerrado, consumido por las dudas y envíe una expedición de sus discípulos para pedirle a Jesús que manifieste su identidad, que presente señales ciertas que permitan reconocerlo, que se explique mejor, pues no parece responder a los esquemas de Mesías que se tenían sobre él.  

Pero Jesús no responde directamente a la pregunta, sino que remite a sus obras y a la Escritura, orienta a Juan y a todos los demás. Es respuesta a los oráculos de los profetas y a la vida sencilla del pueblo, pero no todos están de acuerdo con su estilo de vida ni con la forma de vivir su mesianismo.  

La respuesta de Jesús no es teórica, sino muy concreta y precisa: comuniquen a Juan «lo que están viendo y oyendo». Le preguntan por su identidad, y Jesús les responde con su actuación curadora al servicio de los enfermos, los pobres y desgraciados que encuentra por las aldeas de Galilea, sin recursos ni esperanza para una vida mejor: «Los ciegos ven y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia la Buena Noticia».  

Para conocer a Jesús, lo mejor es ver a quiénes se acerca y a qué se dedica. Para captar bien su identidad no basta confesar teóricamente que es el Mesías, Hijo de Dios. Es necesario sintonizar con su modo de ser Mesías, que no es otro sino el de aliviar el sufrimiento, curar la vida y abrir un horizonte de esperanza a los pobres.  

Jesús sabe que su respuesta puede decepcionar a quienes sueñan con un Mesías poderoso. Por eso añade: «Dichoso el que no se sienta defraudado por mí». Que nadie espere otro Mesías que realice otro tipo de «obras»; que nadie invente otro Cristo más a su gusto, pues el Hijo ha sido enviado para hacer la vida más digna y dichosa para todos, hasta alcanzar su plenitud en la fiesta final del Padre.  

Los gestos liberadores. Las obras que Jesús presenta a los enviados de Juan Bautista no son gestos justicieros, sino servicio liberador a los que necesitan vida.  El gesto que mejor revela su verdadera identidad es su tarea de curar, sanar y liberar la vida; así responde a la pregunta de Juan.  Sus obras manifiestan quién es en toda su plenitud.

No estamos acostumbrados a ver cualquier gesto de acercamiento con el más necesitado, como una actitud de cambio, capaz de renovar nuestra sociedad.  Pensamos con ingenuidad que el pueblo nuevo, liberado y solidario, nacerá sólo del cambio de estructuras, de un vuelco radical, de un nuevo orden internacional.  Hay, sin embargo, ciertos seres que lo que realmente necesitan para vivir y sentirse esperanzados, es simplemente un poco de ternura.  En el Evangelio hay una teología de la ternura que siempre es curativa y liberadora.  Se ejerce con palabras, con las manos, con los ojos, con el corazón…, y se concreta con caricias, besos, comidas en común, diálogos, contactos, abrazos… Son los verdaderos gestos liberadores.  Si algo caracteriza la vida de Jesús de Nazaret es su amor apasionado a la vida.  Es necesario luchar con firmeza y tenacidad contra toda forma de injusticia y opresión, desenmascarando los mecanismos sociales que las generan.  Pero no es suficiente para liberar a los hombres y mujeres y hacer surgir el reino de Dios. Gestos liberadores son los que cargados de ternura ofrecen un horizonte nuevo a las personas, como los de Jesús.  Sólo éstos anuncian y hacen presente el Reino.  

¿A qué Mesías seguimos hoy los cristianos? ¿Nos dedicamos a hacer «las obras» que hacía Jesús? Y si no las hacemos, ¿qué estamos haciendo en medio del mundo? ¿Qué está «viendo y oyendo» la gente en la Iglesia de Jesús? ¿Qué ve en nuestras vidas? ¿Qué escucha en nuestras palabras?   

Hoy. Para Juan y los apóstoles la figura de Jesús no se ajustaba al Mesías que ellos esperaban. Jesús rompe todos los moldes, desbarata todas las expectativas. Lo que aporta va en la dirección contraria de lo que esperaban. No viene a imponer nada, sino a proponer una dinámica de servicio. Su actitud de no-violencia, de no defenderse de los enemigos, de no destruir al adversario, escandaliza a todos, incluido a Pedro. No sólo no viene a imponer “justicia” sino que acepta la injusticia en su propia carne. De ahí la frase final de Jesús: “y dichoso el que no se escandalice de mí”.  

Hoy seguimos escandalizándonos porque la salvación que Jesús nos trajo no responde a la que nosotros seguimos esperando. Seguimos sin enterarnos de que el amor que predica Jesús es absolutamente eficaz solo si se hace vida, pero es inútil si se queda en teoría. El amor nunca se pondrá al servicio de nuestro ego para alcanzar provecho personal. El amor va siempre en dirección a los demás y se olvida de sí. Nos empujará siempre a desprendernos de nuestro egoísmo. El amor compasivo es nuestra verdadera naturaleza. El egoísmo es nuestra destrucción.  

La inmensa mayoría de las miserias humanas no están a la vista. Todos estamos rodeados de carencias, más importantes que las estrictamente vitales como pueden ser alimento y vestido. La falta de alimento me puede matar biológicamente, pero la falta de amor me mata como ser humano.  

Todos necesitamos ayuda de los demás en mil aspectos, que ni siquiera queremos reconocer. Pero también yo puedo ayudar a todos los seres humanos que encuentro en mi camino. Cada uno necesitará algo distinto, pero puedo estar seguro de que todos esperan algo de mí. Entraré en la dinámica del Adviento cuando haga presente el Reino, no defraudando al que espera algo de mí. 

El regalo que Cristo nos prepara  

«El más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que Juan el Bautista». Cuando el Hijo se hizo carne, sucedió un cambio radical en nuestra relación con Dios. En el Antiguo Testamento, el Señor estaba presente en su pueblo elegido, y se manifestaba a través de los patriarcas y profetas. Pero siempre permanecía como alguien fuera de su alcance, totalmente por encima de sus límites. Sin embargo, cuando María engendra a Cristo, podemos ver realmente a Dios entre nosotros: ¡tiene un rostro, manos, pies, una voz concreta!  Ha venido a sanar a los enfermos, a dar la vida a los muertos, a salvarnos de nuestros pecados. Pero también ha venido para que tratemos con Él, incluso a nuestro nivel humano: podemos llamarlo amigo. El Reino de los cielos que Cristo vino a traer consiste en una amistad real y personal con Él, nuestro Dios y Señor. ¡He aquí el maravilloso regalo que Jesús nos trae en la Navidad!

 

Pero la amistad es una relación en dos direcciones. Es un don que se recibe y luego se corresponde. Por eso, un amigo auténtico no es el que sólo te busca cuando todo va bien. Llegan los problemas en la vida, y en esos momentos se prueba quiénes son los amigos de verdad. A Juan el Bautista le costó la cárcel y el martirio, pero permaneció fiel, y no se sintió defraudado por Cristo.  

Dios nació en este mundo para buscar amigos, amigos de verdad, de ésos que le siguen en las buenas y en las malas. Hoy nos invita a renovar y fortalecer nuestra amistad con Él. Ofrezcámosle nuestro corazón en esta oración; ese corazón que tal vez le ha abandonado más de una vez, pero que esta Navidad quiere amarle un poco más, ser más fiel, un mejor amigo. (H. Javier Castellanos LC, Catholic.net)  

Como dice la canción: Es mi amigo Jesús, es mi amigo más fiel. Él es Dios, Él es Rey. Es amor y verdad. Sólo en Él encontré esa paz que busqué. Sólo en Él encontré la felicidad…  

La Luz de Cristo quiere iluminar la noche del mundo a través de la luz que somos nosotros, su presencia ya iniciada ha de seguir creciendo por medio de nosotros. En la noche santa debemos recordar que el inicio que se produjo en Belén ha de ser inicio permanente, que aquella noche santa es nuevamente un “hoy” cada vez que un hombre permite que la luz del bien haga desaparecer en él tinieblas del egoísmo (…) el niño Dios nace allí donde se obra por inspiración del amor del Señor, donde se hace algo más que intercambiar regalos. 

  

Tiempo de Adviento, tiempo de esperanza. 

Primer Domingo: “Estén preparados” 

Segundo Domingo: "Conviértanse, porque el Reino de los cielos, está cerca" 

Tercer Domingo: “¿Eres tú el que ha de venir?” 

 Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones: El libro del Pueblo de Dios. Hojitas anteriores. J: A: Pagola. Fray Marcos. Dicc. Bíblico.  

Círculo Bíblico San José

“Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino” Sal 119 

Te esperamos todos los sábados a las 17 hs para compartir y reflexionar el evangelio de cada semana. 

Sábado 10 diciembre 2022. Mt 17, 10-13. "Elías ya ha venido y no lo reconocieron"

 

 ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Mateo 17, 10-13] En aquel tiempo, los discípulos le preguntaron: «¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?». Él les contestó: «Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido y no lo reconocieron, sino que han hecho con él lo que han querido. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos». Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan el Bautista». Palabra del Señor. 

viernes, 9 de diciembre de 2022

Viernes 9 diciembre 2022. Mt 11, 16-19. "Amigo de publicanos y pecadores"

 

 ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Mateo 11, 16-19] 
En aquel tiempo, dijo Jesús: «¿A quién compararé esta generación? Se asemeja a unos niños sentados en la plaza, que gritan diciendo: “Hemos tocado la flauta, y no habéis bailado; hemos entonado lamentaciones, y no habéis llorado”. Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: “Tiene un demonio”. Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Ahí tenéis a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores”. Pero la sabiduría se ha acreditado por sus obras». Palabra del Señor. 

Jueves 8 diciembre 2022. Lc 1, 26-28. "Inmaculada Concepción"

 

¡Deja que la Palabra transforme tu vida![Lucas 1, 26-38] 
En el mes sexto, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible». María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró. Palabra del Señor. 

miércoles, 7 de diciembre de 2022

Miercoles 7 diciembre 2022. Mt 11, 28-30. "Venid a mí los cansados y agobiados"

 

¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Mateo 11, 28-30] En aquel tiempo, dijo Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera». palabra del Señor.

“Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré”

Hoy Señor la Palabra me lleva a tomar conciencia de tu presencia en mi vida, ante el cansancio, agobios, miedos, impotencia que provocan las situaciones de cada día, encuentro en tu Palabra la Luz necesaria para poder seguir el camino adecuado, no siendo indiferente ante las injusticias y los marginados que nos encontramos a diario, llevando a mi vida tu sabiduría puedo respirar aire fresco, que me alienta a seguir adelante con un sentido, una vida mejor es posible.  

Nota: Hola, si les parece bien pueden compartir en comentarios, que les dice la Palabra de cada día, de esa forma compartimos y damos testimonio de  la presencia del Dios en nuestra vida, bendiciones.

martes, 6 de diciembre de 2022

Martes 6 diciembre 2022. Mt 18, 12-14. "Suponed que un hombre tiene cien ovejas"

 

¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Mateo 18, 12-14] En aquel tiempo, dijo Jesús: «¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, en verdad os digo que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Igualmente, no es voluntad de vuestro Padre que está en el cielo que se pierda ni uno de estos pequeños». Palabra del Señor. 

“El Padre de ustedes no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños” 

Hoy Señor te doy gracias por la vida que me das, por sostenerme en ella, por compartir tu sabiduría a través de la palabra que nos regalas cada día y en especial por salir a mi encuentro cada vez que me alejo de ti, que me pierdo en las cosas cotidianas de este mundo. Yo también siento la alegría de volver a estar cerca de ti, de sentir tu presencia en el Espíritu Santo que me das.   

lunes, 5 de diciembre de 2022

Lunes 5 de noviembre 2022. Lc 5, 17-26. "A ti te lo digo, ponte en pie"

  

 ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Lucas 5, 17-26] En aquel tiempo, estaba Jesús enseñando, y estaban sentados unos fariseos y maestros de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor estaba con él para realizar curaciones. En esto, llegaron unos hombres que traían en una camilla a un hombre paralítico y trataban de introducirlo y colocarlo delante de él. No encontrando por donde introducirlo a causa del gentío, subieron a la azotea, lo descolgaron con la camilla a través de las tejas, y lo pusieron en medio, delante de Jesús. Él, viendo la fe de ellos, dijo: «Hombre, tus pecados están perdonados». Entonces se pusieron a pensar los escribas y los fariseos: «¿Quién es este que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?». Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, respondió y les dijo: «¿Qué estáis pensando en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y echa a andar”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados —dijo al paralítico—: “A ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa”». Y, al punto, levantándose a la vista de ellos, tomó la camilla donde había estado tendido y se marchó a su casa dando gloria a Dios. El asombro se apoderó de todos y daban gloria a Dios. Y, llenos de temor, decían: «Hoy hemos visto  maravillas». Palabra del Señor.

Lucas 5, 17-26
Hoy Señor movido por tu Palabra, me acerco a vos para que me ayudes a sanar de mis males físicos y espirituales, para que pueda mantenerme de pie en este peregrinar siguiendo tus pasos, ayúdame a sentir tu presencia en mi vida, ayúdame a que las cosas que tenga que hacer no me alejan de vos y a compartir las gracias que reciba, siempre viviendo con la esperanza de que un mundo mejor es posible.

sábado, 3 de diciembre de 2022

Adviento, tiempo de esperanza Segundo Domingo, lecturas 4-12-22, Ciclo A.

   

” Ven Espíritu Santo”

Dios mío, envía ahora tu Espíritu sobre mí y que abra mis ojos y mis oídos a tu Palabra, que me guie y asista al meditar tus enseñanzas, para que pueda saborearla y comprenderla, para que tu Palabra penetre en mi corazón, y me conduzca a la Verdad completa. Amén 

"Conviértanse, porque el Reino de los cielos, está cerca"  

Libro de Isaías 11,1-10.        
Saldrá una rama del tronco de Jesé y un retoño brotará de sus raíces. Sobre él reposará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor -y lo inspirará el temor del Señor-. El no juzgará según las apariencias ni decidirá por lo que oiga decir: juzgará con justicia a los débiles y decidirá con rectitud para los pobres del país; herirá al violento con la vara de su boca y con el soplo de sus labios hará morir al malvado.           
La justicia ceñirá su cintura y la fidelidad ceñirá sus caderas. El lobo habitará con el cordero y el leopardo se recostará junto al cabrito; el ternero y el cachorro de león pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá; la vaca y la osa vivirán en compañía, sus crías se recostarán juntas, y el león comerá paja lo mismo que el buey. El niño de pecho jugará sobre el agujero de la cobra, y en la cueva de la víbora, meterá la mano el niño apenas destetado. No se hará daño ni estragos en toda mi Montaña santa, porque el conocimiento del Señor llenará la tierra como las aguas cubren el mar. Aquel día, la raíz de Jesé se erigirá como emblema para los pueblos: las naciones la buscarán y la gloria será su morada. Palabra de Dios.  

Salmo 71 , R: Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz eternamente.

Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. R

Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz, mientras dure la luna; que domine de un mar hasta el otro, y desde el Río hasta los confines de la tierra. R              
Porque él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado. Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de los indigentes. R

Que perdure su nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol; que él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz. R     


Carta de San Pablo a los Romanos 15,4-9.   
Hermanos: todo lo que ha sido escrito en el pasado, ha sido escrito para nuestra instrucción, a fin de que por la constancia y el consuelo que dan las Escrituras, mantengamos la esperanza. 
Que el Dios de la constancia y del consuelo les conceda tener los mismos sentimientos unos hacia otros, a ejemplo de Cristo Jesús, para que con un solo corazón y una sola voz, glorifiquen a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo.               
Sean mutuamente acogedores, como Cristo los acogió a ustedes para la gloria de Dios.   
Porque les aseguro que Cristo se hizo servidor de los judíos para confirmar la fidelidad de Dios, cumpliendo las promesas que él había hecho a nuestros padres, y para que los paganos glorifiquen a Dios por su misericordia. Así lo enseña la Escritura cuando dice: Yo te alabaré en medio de las naciones, Señor, y cantaré en honor de tu Nombre. Palabra de Dios. 
  

 
Evangelio según San Mateo 3,1-12 

En aquel tiempo se presentó Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea: "Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca". A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos. Juan tenía una túnica de pelos de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre. La gente de Jerusalén, de toda la Judea y de toda la región del Jordán iba a su encuentro, y se hacía bautizar por él en las aguas del Jordán, confesando sus pecadosAl ver que muchos fariseos y saduceos se acercaban a recibir su bautismo, Juan les dijo: "Raza de víboras, ¿quién les enseñó a escapar de la ira de Dios que se acerca? Produzcan el fruto de una sincera conversión, y no se contenten con decir: 'Tenemos por padre a Abraham'. Porque yo les digo que de estas piedras Dios puede hacer surgir hijos de Abraham. El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles: el árbol que no produce buen fruto será cortado y arrojado al fuego. Yo los bautizo con agua para que se conviertan; pero aquel que viene detrás de mí es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias. El los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Tiene en su mano la horquilla y limpiará su era: recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en un fuego inextinguible". Palabra del Señor.   

Reflexión:  Juan, el Precursor  

La predicación del Bautista nos anima a la conversión. «Conviértanse porque está cerca el Reino de los cielos». No es cuestión de un cambio voluntarioso de conducta. Cambiaremos si trabajamos nuestro interior y conectamos con lo que nos llena de Vida. 

Juan Bautista: Su mensaje estaba centrado en la urgencia de la conversión. El bautismo, un rito de purificación a través del agua, frecuente en algunos grupos judíos, era el sello de esta conversión. La predicación de Juan Bautista tuvo gran éxito y atrajo a multitud de personas de todos los estratos sociales.  

El comienzo de la vida pública de Jesús estuvo muy relacionado con el movimiento de Juan. Para nuestra época resulta indigesto este individuo que practica una dieta a base de saltamontes y miel silvestre. Sería difícil que una empresa le confiaría sus relaciones públicas. Ninguna orden o comunidad le encargaría reclutar vocaciones. En muchos ámbitos eclesiásticos crearía, más que otra cosa, situaciones incómodas. Además aparece en el desierto, no en el templo. Y pregona a todos los que acuden la conversión, el cambio de vida. No trata de agradar o desencadenar aplausos.  

Juan, reconociendo la fuerza del que viene detrás de él y su bautizar con el Espíritu y fuego, no hace sino proclamar la condición mesiánica de Jesús. La fortaleza y el don del Espíritu son prerrogativas, tal como lo habían anunciado los antiguos profetas.  

Mateo resume la predicación del Bautista con las mismas palabras que resumiría más adelante la predicación de Jesús: “Conviértanse, porque está cerca el reino de los cielos”; así su presencia inaugura la llegada del reino de Dios y es un signo evidente de ella.               

“Conviértanse”. Algunos textos, en vez de traducir la palabra griega “Metanoia” por conversión, lo hacen por arrepentimiento o enmienda. La Metanoia se corresponde mejor con la expresión española “cambio de vida”.  

La conversión/metanoia no puede confundirse con un cambio superficial, o con el mero hecho de confesarse o reconocer lo negativo. Es un cambio radical y total, que afecta a todo nuestro ser y a todas las dimensiones de nuestra existencia y que nos lleva a vivir y obrar de cara al Dios justo. Es volverse hacia Dios y, como Él, obrar la verdad, la justicia y el amor.    

“No se hagan ilusiones pensando que Abraham es su padre”. No hay privilegios para nadie. Ni siquiera el ser hijos de Abraham, cosa de la que se gloriaba todo israelita, libra de practicar la justicia y convertirse. No es la raza lo que cuenta, ni la simple pertenencia institucional a esto o lo otro. Extendiendo esta idea, diremos que tampoco da privilegio alguno el ser cristiano, estar bautizado, participar en el culto eclesial, recibir los sacramentos, pertenecer a una comunidad, etc. Lo que Juan predica, lo que el Reino pide, es “den el fruto que corresponde a la conversión”.  

“Den el fruto que corresponde a la conversión”. La verdadera conversión se manifiesta, ante todo, en los frutos. El fruto va más allá de la mera carencia del mal o pecado. El fruto es la expresión de un nuevo estilo de vida. No basta con no hacer mal; es necesario hacer el bien, practicar la justicia, dar frutos de conversión.           

“El juicio de Dios”. En la Biblia, hablar de justicia/juicio de Dios, no es tanto hablar de castigo cuanto la liberación y salvación. Que Dios sea justo, como repiten una y otra vez los profetas, quiere decir que es liberador, que hace justicia a los pobres, que exige se respete el derecho de los pequeños y oprimidos, que es recto y no se deja sobornar por la palabra engañosa o el culto al vacío. Por eso, al juicio/castigo de Dios, hay quien lo teme porque pone al descubierto la vaciedad y falsedad de sus criterios y vida, y hay quien lo anhela, porque Él le libera, le salva y le da dignidad para vivir.               

“Yo los bautizo con agua… Él los bautizará con Espíritu Santo y fuego”. Para comprender estas palabras hemos de adentrarnos en su simbolismo y en la expectación en que vivía entonces el pueblo de Israel. Existía la creencia generalizada de que pronto Dios enviaría a su Ungido (=Mesías), el cual instauraría el reino de Dios. De ahí, que Juan se presente como el precursor que prepara el camino a uno más fuerte que él: el Mesías, el Señor: el Mesías sumergirá a la humanidad, no en las aguas del Jordán, sino en la profundidad de Dios, simbolizado por el Espíritu (=viento) y el fuego.

En la Biblia, la salvación es presentada frecuentemente como un viento o soplo divino (eso es lo que quiere decir “espíritu”) que permite separar lo bueno de lo malo, como el viento permite aventar la parva y separar el grano de la paja. También los profetas compararon a Dios y su justicia con el fuego.

El fuego quema la paja, lo que no tiene consistencia, y purifica todo lo demás. El viento y el fuego (dos símbolos que aparecen en Pentecostés cuando el Espíritu desciende sobre los apóstoles; son símbolos de Teofanía o manifestación de Dios al ser humano. 

Así, el ser humano, ante la irrupción de Dios y su Reino, se queda desnudo. Podrán intentar acallar el silbido del viento o apagar la llama del fuego, pero no lo logrará. 

El Mesías actuará con su poder y justicia. Y su juicio pondrá al descubierto lo que cada uno es.  

La afluencia masiva del pueblo hacia el desierto, hacia la voz del profeta que grita algo nuevo al margen de las instituciones, muestra seducción de la Palabra de Dios cuando se proclama al desnudo y en directo. El Evangelio, ayer y hoy, se niega a ser domesticado o manipulado por los “fariseos” (observantes de la Ley y cumplidores rituales de tradiciones) o por los “saduceos” (clase dominante que acapara el dinero y el poder).          

Escuchar las voces que claman en el desierto. Hoy, un grito estridente y doloroso resuena en nuestro mundo. Es el clamor de los pobres, los indefensos, los atropellados por la injusticia, los ancianos, los humillados, los manipulados, los emigrantes, los que carecen de trabajo… Es una voz que nos urge a preparar el camino del Señor, socializando más nuestra vida y cambiando estructuras. Es una voz que nos habla de allanar, enderezar, igualar para que el reino de Dios se acerque, para que todos podamos ver la salvación de Dios. ¿Se puede orar y es escuchar esas voces?             

Escuchar el mensaje de Juan Bautista. No valen las justificaciones, ni el hacerse ilusiones. De poco sirve quedarse en las palabras. Hemos de dar dignos frutos de conversión. Y éstos se notan, manifiestan una realidad personal y social, un cambio visible, un cambio que llama la atención de nosotros mismos y de los demás. Orar es entrar dentro de nosotros acompañados por Dios para conocernos y convertirnos.        

Ser profeta. El profeta cristiano siempre habla en nombre de Dios, no en nombre propio. El precursor siempre habla en nombre del que viene. Ver en nombre de quién hablo yo. Ver si hago de precursor o vivo escondido. Ver si mi voz clama ante la injusticia o calla por miedo. Orar es ejercitarse como profeta y precursor, aquí y ahora, en este lugar en el que estoy y vivo. Orar es aprender de Juan Bautista… Empezar a decir las verdades que hieren, las verdades que curan y salvan.    


Tiempo de Adviento, tiempo de esperanza.

 Primer Domingo

“Estén preparados”

 Segundo Domingo

"Conviértanse, porque el Reino de los cielos, está cerca"

 Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones: El libro del Pueblo de Dios. Hojitas anteriores. J: A: Pagola. Fray Marcos. Dicc. Bíblico. 

Círculo Bíblico San José

“Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino” Sal 119  

Te esperamos todos los sábados a las 17 hs para compartir y reflexionar el evangelio de cada semana.  

Sábado 3 diciembre 2022. Mt 9, 35 - 10, 1.6-8 "Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad"

 

¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Mateo 9, 35 - 10, 1.6-8: ] En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia. Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor». Entonces dice a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies». Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «Id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis». Palabra del Señor.  

viernes, 2 de diciembre de 2022

Viernes 2 diciembre 2022. Mt 9, 27-31. "Y se les abrieron los ojos"

 

 ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Mateo 9, 27-31] En aquel tiempo, dos ciegos seguían a Jesús gritando: «Ten compasión de nosotros, hijo de David». Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos y Jesús les dijo: «¿Creéis que puedo hacerlo?». Contestaron: «Sí, Señor». Entonces les tocó los ojos, diciendo: «Que os suceda conforme a vuestra fe». Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente: «¡Cuidado con que lo sepa alguien!». Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca. Palabra del Señor. 

Mt 9, 27-31

“Que suceda como ustedes han creído”.

Hoy la Palabra me lleva a reflexionar sobre la presencia de Jesús en mi vida, muchas veces no veo con claridad, ciertas cosas me alejan del camino a seguir, por eso hoy nuevamente al empezar este día, te pido Señor que me acompañes con tu Espíritu en cada cosa que tenga que hacer, pasa tu mano sobre mis ojos, para que pueda ver con claridad el camino para seguir tus pasos, que tu Palabra me ayude a entender este momento de mi vida y que pueda compartir con el que más necesita.   

Jueves 1 diciembre 2022. Mt 7, 24-27. "Un hombre prudente edificó su casa sobre roca"

 

Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Mateo 7, 21.24-27] En aquel tiempo, dijo Jesús: «No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande». Palabra del Señor.


 

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Miercoles 30 noviembre 2022. My 4, 18-28. "San Andrés, apóstol"

  
 ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Mateo 4, 18-22. ] En aquel tiempo, paseando junto al mar de Galilea, vio Jesús a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores. Les dijo: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres». Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Palabra del Señor.

Buscar la verdad de Dios y compartirla.

"Todo el que busca encuentra y al que llama se le abre" No sé qué quería, pero había algo en mí que me movía a buscar, tal vez que las cosas tengan sentido, y te encontré. Me cuestionaba sobre la vida y me diste tu sabiduría para que pueda encontrar alegría y paz. Ante mis miedos y dudas, te pido que me acompañes en mi peregrinar y me das tu Espíritu Santo, el mismo que te acompaño a vos, hoy me acompaña a mí, me asiste y guía. Hoy sigo buscando más de tu Palabra, de la Verdad y el camino, con la confianza puesta en vos, Dios mío, sé que estás presente en mi vida. Te pido que me ayudes a igual que Andrés a compartirte con todos aquellos que te buscan. Ven Señor Jesús, te necesito. 

martes, 29 de noviembre de 2022

Martes 29 noviembre 2022. Lc 10, 21-24. "Se llenó Jesús de alegría en el Espíritu Santo"

 

¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Lucas 10, 21-24] En aquella hora, se llenó Jesús de alegría en el Espíritu Santo y dijo: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar». Y, volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: «¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron». Palabra del Señor.

"Se llenó Jesús de alegría en el Espíritu Santo"

Hoy al meditar la Palabra, yo también me lleno de alegría y le doy gracias a Jesús por hacerte presente en mi vida y mostrarme cual es el camino, para que libremente lo siga y así pueda experimentar cada día la Alegría y la Paz, frutos de tu entrega y de tu amor por mi y por cada uno de los hombres que habitan esta tierra.   

lunes, 28 de noviembre de 2022

Lunes 28 noviembre 2022. "No soy digno de que entres bajo mi techo"

 

 ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Mateo 8, 5-11] En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole: «Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho». Le contestó: «Voy yo a curarlo». Pero el centurión le replicó: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: “Ve”, y va; al otro: “Ven”, y viene; a mi criado: “Haz esto”, y lo hace». Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: «En verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos. Palabra del Señor.

“Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y quedaré sano”

Hoy la Palabra me lleva a reflexionar como es mi oración con Jesús. Cuando escucho su Palabra y la medito, siento una fuerza interior que se activa y me empuja a vivir el hoy con fuerzas y gana, entonces me pregunto cuando necesito ser sanado, ya sea de mis males físicos o espirituales, como es mi Fe? Confío realmente que Jesús me va a llevar por el mejor camino para mí?