Intención para la evangelización ‐

Intenciones de oración de septiembre: Oremos por una gestión justa y sostenible del agua, recurso vital, para que todos tengan acceso equitativo a ella.

"Todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre"

"Todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre" Mt 7, 7-8. No sé qué quería, pero había algo en mí que me movía a buscar, tal vez que las cosas tengan sentido, y te encontré. Me cuestionaba sobre la vida y me diste tu sabiduría para que pueda encontrar alegría y paz. Ante mis miedos y dudas, te pido que me acompañes en mi peregrinar y me das tu Espíritu Santo, el mismo que te acompaño a vos, hoy me acompaña a mí, me asiste y guía. Hoy sigo buscando más de tu Palabra, de la Verdad y el camino, con la confianza puesta en vos, Dios mío, sé que estás presente en mi vida. Ven Señor Jesús, te necesito.

Del libro de la Sabiduría 6, 12-16

Del libro de la Sabiduría 6, 12-16: La Sabiduría es luminosa y nunca pierde su brillo: se deja contemplar fácilmente por los que la aman y encontrar por los que la buscan. Ella se anticipa a darse a conocer a los que la desean. El que madruga para buscarla no se fatigará, porque la encontrará sentada a su puerta. Meditar en ella es la perfección de la prudencia, y el que se desvela por su causa pronto quedará libre de inquietudes. La Sabiduría busca por todas partes a los que son dignos de ella, se les aparece con benevolencia en los caminos y le sale al encuentro en todos sus pensamientos.

jueves, 19 de octubre de 2023

Jueves 19 de octubre 2023. Lc 11, 47-54. “Se le pedirá cuenta de todo esto”

 
¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida!

Dijo el Señor: «¡Ay de ustedes, que construyen los sepulcros de los profetas, a quienes sus mismos padres han matado! Así se convierten en testigos y aprueban los actos de sus padres: ellos los mataron y ustedes les construyen sepulcros. Por eso la Sabiduría de Dios ha dicho: Yo les enviaré profetas y apóstoles: matarán y perseguirán a muchos de ellos. Así se pedirá cuenta a esta generación de la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la creación del mundo: desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que fue asesinado entre el altar y el santuario. Sí, les aseguro que a esta generación se le pedirá cuenta de todo esto. ¡Ay de ustedes, doctores de la Ley, porque se han apoderado de la llave de la ciencia! No han entrado ustedes, y a los que quieren entrar, se lo impiden.» Cuando Jesús salió de allí, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarlo, exigiéndole respuesta sobre muchas cosas y tendiéndole trampas para sorprenderlo en alguna afirmación. Palabra del Señor. 

¿Liberación o condena?

Hoy la Palabra me lleva a reflexionar ¿Qué hago con las enseñanzas recibidas de Jesús? Las ignoro (las mato) o la vivo y doy testimonio de las gracias recibidas? ¿En qué medida creo tener la Verdad de forma personal y exclusiva, dejando fuera a otros o levantando muros con los que piensan diferente? ¿Tengo la tentación de una comunidad cristiana cerrada en una verdad aislada, de pocos?

El juicio le toca a Dios que escruta los corazones y a nosotros nos toca como dice la frase del Evangelio dar cuenta de nuestras acciones. (Ref.: donboco.org.ar, dominicos.org evangeli.net)


miércoles, 18 de octubre de 2023

Miércoles 18 octubre 2023. Lc 10,1-9. San Lucas, evangelista

 

¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida!

[Lucas 10, 1-9] El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir. Y les dijo: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Al entrar en una casa, digan primero: '¡Que descienda la paz sobre esta casa!'. Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; curen a sus enfermos y digan a la gente: 'El Reino de Dios está cerca de ustedes'. "Palabra del Señor.

¡Vayan!

Hoy la Palabra me lleva a reflexionar que estamos todos llamados a dar testimonio de Aquel en quien creemos. Cuando nos entregamos y damos aquello que somos, por sencillo o pequeño que sea, un gesto de amor, una palabra de perdón, un servicio en la iglesia, en la comunidad, en la familia, una oportunidad de acogida, de diálogo y encuentro, una muestra de paz, un ministerio vivido con humildad…, estemos seguros de que se multiplicarán como las semillas plantadas en suelo fértil, simplemente porque es don y todo don es bendecido por Dios.

Me pregunto, ¿estoy dando testimonio de Jesús, en quien creo y sé que sus enseñanzas son buenas para mi vida? ¿Con mis acciones, acerco a Jesús a los que lo necesitan?

(Ref.: donboco.org.ar, dominicos.org evangeli.net)


martes, 17 de octubre de 2023

Martes 17 de octubre 2023. Lc11, 37-41. Purifican por fuera… y por dentro están llenos de voracidad y perfidia. ¡Insensatos!

 

¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida!

[Lucas 11, 37-41] En aquel tiempo, cuando terminó Jesús de hablar, un fariseo le rogó que fuese a comer con él. Él entró y se puso a la mesa. Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo: «Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, pero por dentro rebosáis de rapiña y maldad. ¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Con todo, dad limosna de lo que hay dentro, y lo tendréis limpio todo. Palabra del Señor.

Hoy la Palabra me lleva a reflexionar sobre la condena que hace Jesús al vivir con doble moral, la hipocresía que busca la conveniencia o el engaño, a vivir apegados a normas y ritos externos, a un rito vacío. A descubrir que la purificación que conecta con Dios es interior.

Señor Jesús, te pido que me ayudes a vivir en la auténtica pureza, a que no la reduzca a actos externos. Que sepa amar sin poseer. Que sepa ser limpio, con las manos sucias por el trabajo. Que aquello que vivo externamente sea signo de lo que vivo en la comunión con Vos. Amén. 

(Ref.: donboco.org.ar, dominicos.org evangeli.net) 

lunes, 16 de octubre de 2023

Lunes 16 de octubre 2023. Lc 11, 29-32. “No se le dará más signo que el signo de Jonás”

 ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! 

[Lucas 11, 29-32] En aquel tiempo, estaba la gente apiñándose alrededor de Jesús y él se puso a decirles: «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Palabra del Señor.

¿Cuál es el signo que espero? 

La Palabra me lleva a reflexionar que Jesús hoy me sigue ofreciendo la salvación, pero ¿Cómo puedo a llegar a ella? ¿Cuál es el signo que necesito para creer? Realmente los milagros me llevan a admirar a Jesús, a seguirlo, quiero conocer más sobre lo que me tiene que decir. Pero realmente lo que me hace fuerte es vivir su Palabra en mi vida, en las cosas de todos los días, al ver cómo voy cambiando, siento que ese es el “milagro” que transforma toda mi forma ver las cosas, cambia mi existencia. 

Señor Jesús, que con tu entrega me das el gran signo de tu amor y poder, te pido que pueda vivir cada día de este hondo misterio para poder ser así, verdaderos signos de tu amor hacia los demás. Amén. 

(Ref.: donboco.org.ar, dominicos.org evangeli.net)


sábado, 14 de octubre de 2023

Vigésimo octavo domingo. Lecturas 15-10-23, Ciclo A.

  
” Ven Espíritu Santo” 
Dios mío: Abre mi espíritu y dame inteligencia, en vano leeré o escucharé tu Palabra si Tú no haces que penetre en mi corazón. Concédeme ardor para buscarla, docilidad para aceptarla y fidelidad para cumplirla. Amén 

“El banquete está preparado, vengan”

Libro del profeta Isaías 25, 6-10ª

El Señor de los ejércitos ofrecerá a todos los pueblos sobre esta montaña un banquete de manjares suculentos, un banquete de vinos añejados, de manjares suculentos, medulosos, de vinos añejados, decantados. El arrancará sobre esta montaña el velo que cubre a todos los pueblos, el paño tendido sobre todas las naciones. Destruirá la Muerte para siempre; el Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros, y borrará sobre toda la tierra el oprobio de su pueblo, porque lo ha dicho él, el Señor. Y se dirá en aquel día: «Ahí está nuestro Dios, de quien esperábamos la salvación: es el Señor, en quien nosotros esperábamos; ¡alegrémonos y regocijémonos de su salvación!» Porque la mano del Señor se posará sobre esta montaña. Palabra de Dios. 

Salmo 22: R. El Señor nos prepara una mesa.

El señor es mi pastor, nada me puede faltar. El me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas.  R.

Me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo:  tu vara y tu bastón me infunden confianza.  R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa.  R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo.  R.

Pablo a los Filipenses 4, 12-14. 19-20

Hermanos: Yo sé vivir tanto en las privaciones como en la abundancia; estoy hecho absolutamente a todo, a la saciedad como al hambre, a tener de sobra como a no tener nada. Yo lo puedo todo en aquel que me conforta. Sin embargo, ustedes hicieron bien en interesarse por mis necesidades. Dios colmará con magnificencia todas las necesidades de ustedes, conforme a su riqueza, en Cristo Jesús. A Dios, nuestro Padre, sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Palabra de Dios.

Evangelio según san Mateo 22, 1-14

Jesús habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los fariseos, diciendo: «El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo. Envió entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero estos se negaron a ir. De nuevo envió a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: "Mi banquete está preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo está a punto: Vengan a las bodas." Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; y los demás se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron. Al enterarse, el rey se indignó y envió a sus tropas para que acabaran con aquellos homicidas e incendiaran su ciudad. Luego dijo a sus servidores: "El banquete nupcial está preparado, pero los invitados no eran dignos de él. Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren." Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados. Cuando el rey entró para ver a los comensales, encontró a un hombre que no tenía el traje de fiesta. "Amigo, le dijo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta?” El otro permaneció en silencio. Entonces el rey dijo a los guardias: "Atenlo de pies y manos, y arrójenlo afuera, a las tinieblas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes." Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos.» Palabra del Señor.

  
Reflexión: La universalidad de la llamada de Dios 

Esta es la tercera parábola sucesiva que Jesús pronuncia estando en el Templo de Jerusalén frente a los líderes del pueblo judío, los sacerdotes y los ancianos: la “de los dos hijos” (21,28-32), la “de los viñadores homicidas” (21,33-46) y la “del banquete del rey” (22,1-14), tienen un mensaje parecido, Jesús quiere abrirles los ojos sobre su relación con Dios: hay que “escucharlo” y aceptar su llamado por medio del Hijo. Hoy también nosotros estamos llamados a reflexionar y analizar nuestra situación personal como cristianos y nuestros comportamientos.

También tienen en común una interpelación. Ésta siempre se hace sobre la libre voluntad del que es llamado. El mensaje es que Dios no nos obliga, más bien interpela nuestra libre decisión y espera nuestra respuesta. La libertad humana: una inmensa responsabilidad. Hay que notar que ninguno es obligado a un comportamiento determinado. Todos pueden responder con un “sí” o con un “no”, esto es, pueden acoger o rechazar la voluntad de Dios.

A través de sus parábolas Jesús va descubriendo a sus seguidores cómo experimenta a Dios, cómo interpreta la vida desde sus raíces más profundas y cómo responde a los enigmas de la condición humana. Quien entra en contacto vivo con sus parábolas comienza a cambiar. Algo "sucede" en nosotros. Dios no es como lo imaginamos. La vida es más grande y misteriosa que nuestra rutina convencional de cada día. Es posible vivir con un horizonte nuevo. 

Jesús dedica su vida entera a difundir la gran invitación de Dios: «El banquete está preparado. Vengan». Este mensaje configura su modo de anunciar a Dios. Jesús no predica doctrina, despierta el deseo de Dios. No impone ni presiona. Invita y llama. Libera de miedos y enciende la confianza en Dios. En su nombre, acoge a su mesa a pecadores e indeseables. A todos ha de llegar su invitación.

Ir a los cruces de los caminos. Jesús conocía muy bien la vida dura y monótona de los campesinos. Sabía cómo esperaban la llegada del sábado para «liberarse» del trabajo. Los veía disfrutar en las fiestas y en las bodas. ¿Qué experiencia podía haber más gozosa para aquellas gentes que ser invitados a un banquete y poder sentarse a la mesa con los vecinos a compartir una fiesta de bodas?

Movido por su experiencia de Dios, Jesús comenzó a hablarles de una manera sorprendente. Dios está preparando una fiesta final para todos sus hijos e hijas. A todos nos quiere ver sentados junto a él, en torno a una misma mesa, disfrutando para siempre de una vida plenamente dichosa.

No se contentaba solo con hablar así de Dios. Él mismo invitaba a todos a su mesa y comía incluso con pecadores e indeseables. Quería ser para todos la gran invitación de Dios a la fiesta final. Los quería ver recibiendo con gozo su llamada, y creando entre todos un clima más amistoso y fraterno que los preparara adecuadamente para la fiesta final.

¿Qué ha sido de esta invitación?, ¿quién la anuncia?, ¿quién la escucha?, ¿dónde se pueden tener noticias de esta fiesta? Satisfechos con nuestro bienestar, sordos a todo lo que no sea nuestro propio interés, no creemos necesitar de Dios. ¿No nos estamos acostumbrando poco a poco a vivir sin necesidad de una esperanza última?

En la parábola de Mateo, cuando los que tienen tierras y negocios rechazan la invitación, el rey dice a sus criados: «vayan ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encuentren, invítenlos a la boda». La orden es inaudita, pero refleja lo que siente Jesús. A pesar de tanto rechazo y menosprecio habrá fiesta. Dios no ha cambiado. Hay que seguir convidando. Pero ahora lo mejor es ir a «los cruces de los caminos» por donde transitan tantas gentes errantes, sin tierras ni negocios, a los que nadie ha invitado nunca a una fiesta. Ellos pueden entender mejor que nadie la invitación. Ellos pueden recordarnos la necesidad última que tenemos de Dios. Pueden enseñarnos la esperanza.

El vestido nupcial: el llamado es gracia y requiere algo más que ropa de fiesta: de un vestido nupcial. En lenguaje simbólico el vestido indica el estado completo de una persona, para participar en el banquete de bodas del rey se requiere un vestido adecuado para la ocasión, para compartir el Reino de Dios también, donde el vestido no representa algo externo sino la vida nueva del discípulo, que resulta del seguimiento de Jesús, y esto se adquiere por la escucha de las enseñanzas del Señor y de vivir de acuerdo con la voluntad del Padre. 

San Agustín, Sermón 90, 5.6. ¿Cuál será, entonces, el vestido nupcial? 

Busquemos, hermanos, quiénes son entre los fieles aquellos que tienen algo que los malos no tienen, y ése será el vestido nupcial. 

¿Serán los sacramentos? Pueden ver que son comunes a los buenos y a los malos. 

¿Será el Bautismo? Es verdad que nadie llega a Dios sin el Bautismo, pero no todo bautizado llega hasta Dios. Por eso no puedo entender que el vestido nupcial sea el Bautismo, el propio sacramento: es un vestido que veo en buenos y malos.          

¿Será el altar, o lo que en él se recibe? Pero nosotros vemos que muchos comen, y comen y beben su condenación.                  

¿Qué será entonces? ¿El ayuno? También ayunan los malos. ¿Ir a la Iglesia? También los malos corren para allá.     

Para terminar: ¿Será hacer milagros? No sólo los hacen los buenos y los malos, sino que a veces hasta ni los buenos ni los malos los hacen…    

¿Cuál será, entonces, el vestido nupcial? Aquí lo tienen: dice el Apóstol que el fin del mandamiento es la caridad que brota de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera (1 Timoteo 1,5). Ése es el vestido nupcial. No una caridad cualquiera, pues muchas veces vemos amarse a personas que comparten una mala conciencia… Pero esa no es la caridad que brota de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera”.  

¿Qué me dice La Palabra de hoy? ¿Qué me llevo de mi encuentro con Jesús, para meditar durante la semana? Algunas reflexiones:  

Movido por su experiencia de Dios, Jesús nos dice: Dios está preparando una fiesta final para todos sus hijos e hijas. A todos nos quiere ver sentados junto a él, en torno a una misma mesa, disfrutando para siempre de una vida plenamente dichosa. 

Jesús dedica su vida entera a difundir la gran invitación de Dios: «El banquete está preparado. Vengan». Este mensaje configura su modo de anunciar a Dios. Jesús no predica doctrina, despierta el deseo de Dios. No impone ni presiona. Invita y llama. Libera de miedos y enciende la confianza en Dios. En su nombre, acoge a su mesa a pecadores e indeseables. A todos ha de llegar su invitación. 

¿Cuál será el vestido nupcial? San Agustín.

Busquemos, hermanos, quiénes son entre los fieles aquellos que tienen algo que los malos no tienen, y ése será el vestido nupcial. 

¿Serán los sacramentos? ¿Será el Bautismo?
¿Será el altar, o lo que en él se recibe? ¿El ayuno? ¿Ir a la Iglesia? ¿Será hacer milagros? Aquí lo tienen: dice el Apóstol que el fin del mandamiento es la caridad que brota de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera (1 Timoteo 1,5).
 

 
Vigésimo segundo domingo, ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? 

 Vigésimo tercero domingo, «...el que ama al prójimo ya cumplió toda la Ley»

Vigésimo cuarto domingo, “Vivir perdonando” 

Vigésimo quinto domingo, “los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos” 

Vigésimo sexto domingo, «¿Cuál de los dos cumplió la voluntad del padre? 

Vigésimo séptimo domingo, ¡Dueños o servidores!  

Aclaración: Se han consultado para la preparación de las reflexiones: El libro del Pueblo de Dios. Hojitas anteriores. Centro Bíblico del CELAM. Amigos de fe adulta. J.A: Pagola. 

Círculo Bíblico San José 

“Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino” Sal 119  

Te esperamos todos los sábados a las 17 hs para compartir y reflexionar el evangelio de cada semana. 


jueves, 12 de octubre de 2023

Jueves 12 de octubre. Lc 11, 5-13. “El que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá”

Lc 11, 5-13. Jesús agregó: «Supongamos que alguno de ustedes tiene un amigo y recurre a él a medianoche, para decirle: "Amigo, préstame tres panes, porque uno de mis amigos llegó de viaje y no tengo nada que ofrecerle", desde adentro él le responde: "No me fastidies; ahora la puerta está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme para dártelos". Yo les aseguro que aunque él no se levante para dárselos por ser su amigo, se levantará al menos a causa de su insistencia y le dará todo lo necesario. También les aseguro: pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. ¿Hay algún padre entre ustedes que dé a su hijo una serpiente cuando le pide un pescado? ¿Y si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquellos que se lo pidan!». Palabra del Señor.

“Hacernos Evangelio vivo”

Hoy la Palabra me lleva a reflexionar que escucharla, es dejarme guiar por la luminosidad de esta Palabra creadora, llena de amor, que acogerla me hace ser anuncio; es hacerme Evangelio vivo que ayuda quitar injusticias y egoísmos, es proclamar con la vida que es posible un nuevo modo de vivir más alegre, más dichoso.

La invitación de Jesús en el Evangelio es clara: que no me canse de rezar, a orar insistentemente, a poner toda mi confianza en Él.

Señor Jesús, ayúdame a rezar en todo momento sin desfallecer. Que no pierda la confianza en tus tiempos y en tu voluntad. Envíame el don de tu Espíritu para que me sostenga y anime. Amén.  (Ref.: donboco.org.ar, dominicos.org) 

miércoles, 11 de octubre de 2023

Miércoles 11 de octubre 2023. Lc 11, 1-4 “Señor, enséñanos a orar”

  

Evangelio según San Lucas 11,1-4.

Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos". El les dijo entonces: "Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino; danos cada día nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquellos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación".

“Padre nuestro”

Hoy Jesús me comparte su oración, su forma de rezar, me ayuda a descubrir en lo más íntimo de mi ser a Dios como Padre y a hablarle como su hijo. Alabanza al Padre a la vez que hago mis peticiones. Donde tal vez la riqueza más grande sea, que de esta oración que hace Jesús a su Padre, todos nosotros participamos. No es solamente mi Padre, es nuestro Padre. Unirnos a la oración de Jesús es sumarnos al camino que sea invitación a los demás para rezar también. A revisar nuestro compromiso de crear fraternidad y sentirnos de verdad hermanos, para hacer posible su Reino, la Buena Noticia del Evangelio. (Ref.: donboco.org.ar, dominicos.org) 

martes, 10 de octubre de 2023

Martes 10 de octubre 2023. Lc 10, 38-42.


“Sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra” Lc 10, 38-42

Todos vivimos diariamente la experiencia de estar “dándole vueltas” a algunos temas. Algunos lo hacen con más serenidad, otros de forma más dramática, “dándose manija”. Hay preocupaciones legítimas, problemas reales que afrontar. Pero hoy Jesús pasa por mi casa, por mi vida y ¿Cuál es la única cosa realmente necesaria? ¿Qué tiempo le voy a dedicar?

Marta se limita, a pesar de todas sus buenas intenciones, a acoger a Jesús en su casa. María lo acoge “dentro de sí”. Le ofrece hospitalidad en aquel espacio interior, secreto, que ha sido dispuesto por él, y que está reservado para él. Marta ofrece a Jesús cosas, María se ofrece a sí misma.

sábado, 7 de octubre de 2023

Vigésimo séptimo domingo. Lecturas 8-10-23, Ciclo A

 

” Ven Espíritu Santo”

Ven Espíritu Santo, ayúdame a abrir mis ojos y mis oídos a tu Palabra y a meditar tus enseñanzas, para que tu Palabra penetre en mi corazón, y pueda saborearla y comprenderla. Habla Señor, que yo te escucho, porque tus palabras son para mi vida, alegría y paz.  Amén  

¡Dueños o servidores! 

Lectura del libro de Isaías 5,1-7.              

Voy a cantar en nombre de mi amigo el canto de mi amado a su viña. Mi amigo tenía una viña en una loma fértil. La cavó, la limpió de piedras y la plantó con cepas escogidas; edificó una torre en medio de ella y también excavó un lagar. El esperaba que diera uvas, pero dio frutos agrios.  Y ahora, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, sean ustedes los jueces entre mi viña y yo. ¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho? Si esperaba que diera uvas, ¿por qué dio frutos agrios?    Y ahora les haré conocer lo que haré con mi viña: Quitaré su valla, y será destruida, derribaré su cerco y será pisoteada. La convertiré en una ruina, y no será podada ni escardada. Crecerán los abrojos y los cardos, y mandaré a las nubes que no derramen, lluvia sobre ella. Porque la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación predilecta. ¡El esperó de ellos equidad, y hay efusión de sangre; esperó justicia, y hay gritos de angustia! Palabra de Dios. 

Salmo 79, R. La viña del Señor es la casa de Israel. 

Tú sacaste de Egipto una vid, expulsaste a los paganos y la plantaste; extendió sus sarmientos hasta el mar y sus retoños hasta el Río.  R. 

¿Por qué has derribado sus cercos para que puedan saquearla todos los que pasan? Los jabalíes del bosque la devastan y se la comen los animales del campo.  R. 

Vuélvete, Señor de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano, el retoño que tú hiciste vigoroso.  R. 

Nunca nos apartaremos de ti: devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre.  ¡Restáuranos, Señor de los ejércitos, que brille tu rostro y seremos salvados!  R.

Carta de San Pablo a los Filipenses 4, 6-9

Hermanos: No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús. En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos. Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes. Palabra de Dios.  

Evangelio según San Mateo 21, 33-46

Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: "Respetarán a mi hijo." Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia." Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?» Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo.» Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras. La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos? Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos.». Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.  Palabra del Señor. 

 Reflexión: Los viñadores homicidas 

El evangelio nos propone la lectura de los viñadores homicidas y está en continuidad con los textos del evangelio de Mateo que muestran las discusiones de Jesús con los dirigentes judíos antes de la pasión, viniendo a poner el punto final de una polémica que comenzó en Galilea. 

El relato del Evangelio de este domingo comienza de manera similar al canto de Isaías: “Un propietario plantó una viña, la rodeo con una tapia, cavó un lagar y construyó una torre”. Viene después el momento decisivo en el que el propietario confía la viña a unos labradores y se marcha. Se pone a prueba la lealtad de los labradores: se les ha confiado la viña; deberán vendimiar y entregar después la cosecha al propietario. El pasaje del Evangelio nos invita a reflexionar sobre nuestras responsabilidades y dones que cada uno tenemos. Sí somos posesivos, sí nos creemos dueños y perdemos de vista que el único dueño es el Señor. 

Leída como una alegoría, cada uno de los elementos de la parábola evangélica tiene su significado.  El dueño de la viña es Dios, que ha puesto en ella amor, cariño y esperanzas. La viña es Israel, el pueblo. Los criados enviados a recoger los frutos son los profetas.  El hijo es Jesús.  Los labradores o jornaleros que atropellan y matan a los mensajeros son los jefes religiosos y políticos, que buscan únicamente sus intereses y al adueñarse de lo que no es suyo, contraviniendo el plan de Dios. Toda la parábola es una clara alusión a la historia de Israel.  Pero es sobre todo un desenmascaramiento de sus jefes. 

El relato habla de unos labradores encargados por un señor para trabajar su viña. Llegado el tiempo de la vendimia sucede algo sorprendente e inesperado. Los labradores se niegan a entregar la cosecha. El señor no recogerá los frutos que tanto espera.

Su osadía es increíble. Uno tras otro, van matando a los criados que el señor les envía para recoger los frutos. Más aún. Cuando envía a su propio hijo, lo echan «fuera de la viña» y lo matan para quedarse como únicos dueños de todo. 

¿Qué puede hacer el señor de la viña con esos labradores? Los dirigentes religiosos, que escuchan nerviosos la parábola, sacan una conclusión terrible: los hará morir y traspasará la viña a otros labradores «que le entreguen los frutos a su tiempo». Ellos mismos se están condenando. Jesús se lo dice a la cara: «Por eso les digo que se los quitará a ustedes el reino de Dios y se lo dará a un pueblo que produzca sus frutos». 

El mensaje de la parábola de los viñadores homicidas es muy claro. Jesús reprocha a los jefes religiosos que se apropiaron de la viña y de los frutos de la viña. La pronuncia el propio Jesús o los primeros cristianos, se percibe que fue concebida desde el dolor… Dolor al contemplar la indolencia de los que podían hacer algo por los desfavorecidos y no lo hicieron. ¡Cuántas veces hemos experimentado ese mismo sentimiento! 

En la «viña de Dios» no hay sitio para quienes no aportan frutos. En el proyecto del reino de Dios que Jesús anuncia y promueve no pueden seguir ocupando un lugar «labradores» indignos que no reconozcan el señorío de su Hijo, porque se sienten propietarios, señores y amos del pueblo de Dios. Han de ser sustituidos por «un pueblo que produzca frutos». 

A veces pensamos que esta parábola tan amenazadora vale para el pueblo del Antiguo Testamento, pero no para nosotros, que somos el pueblo de la Nueva Alianza y tenemos ya la garantía de que Cristo estará siempre con nosotros. Es un error. La parábola está hablando también de nosotros. 

Como Iglesia no estamos exentos de esto. Nos puede pasar lo mismo de los viñadores de la parábola: dejar de ser servidores y pensar que somos dueños. Creer que Dios es solo nuestro y de nadie más. Y de esta manera dejamos gente afuera. por requisitos, por cláusulas canónicas, por prejuicios, por reglamentos; o porque pensamos que Dios está más cerca de nosotros, los que somos fieles, los que vamos a misa, los que participamos de instituciones parroquiales, grupos, movimientos… A veces corremos el riesgo de pensar que Dios es “más nuestro” que de otros. E incluso podemos caer en el mal del “hermano mayor” de la otra parábola. En vez de alegrarnos por la fiesta de hermanos que se encuentran o reencuentran con Jesús, nos entristecemos y pensamos más en nosotros que en ellos. Muchas veces nos pasa esto en el fondo del corazón. Y en vez de abrir puertas, como nos pide el Papa Francisco, las cerramos. Y nos olvidamos de que hubo una época en la que nosotros no éramos cristianos, o lo éramos por costumbre o herencia, y no por elección personal. Y hubo Iglesia, hermanos, comunidad que nos presentó a Jesús, que nos recibió, que nos dio acogida. y que hizo fiesta porque volvíamos a ser de Jesús. Si esto nos pasó a nosotros, ¿por qué vamos a cerrar puertas y no hacer que pase con otros? ¡Abramos el corazón a Jesús y abramos el corazón a hermanos que quieren encontrarse con Él! 

Nos lleva a preguntarnos también si en nuestra vida da cada día no hay algún tipo de complicidad con los viñadores homicidas.  ¿Qué papel juega en nosotros el establecimiento de la justicia y el derecho? ¿Cuáles son nuestros frutos?

¿Qué me dice La Palabra de hoy? ¿Qué me llevo de mi encuentro con Jesús, para meditar durante la semana? Algunas reflexiones:

La parábola evangélica tiene su significado.  El dueño de la viña es Dios, que ha puesto en ella amor, cariño y esperanzas. La viña es Israel, el pueblo. Los criados enviados a recoger los frutos son los profetas.  El hijo es Jesús.  Los labradores o jornaleros que atropellan y matan a los mensajeros son los jefes religiosos y políticos, y aquellos que buscan únicamente sus intereses y al adueñarse de lo que no es suyo, contraviniendo el plan de Dios.

Los dirigentes religiosos, que escuchan nerviosos la parábola, sacan una conclusión terrible: los hará morir y traspasará la viña a otros labradores «que le entreguen los frutos a su tiempo». Ellos mismos se están condenando. 

Como Iglesia no estamos exentos de esto. Nos puede pasar lo mismo de los viñadores de la parábola: dejar de ser servidores y pensar que somos dueños. Creer que Dios es solo nuestro y de nadie más. Y de esta manera dejamos gente afuera.

El pasaje del Evangelio nos invita a reflexionar sobre nuestras responsabilidades y dones que cada uno tenemos. Sí somos posesivos, sí nos creemos dueños y perdemos de vista que el único dueño es el Señor. 
 
 
Vigésimo primer domingo 
 «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo»

Vigésimo segundo domingo 
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?

 Vigésimo tercero domingo 
«...el que ama al prójimo ya cumplió toda la Ley»
Vigésimo cuarto domingo 
“Vivir perdonando”

Vigésimo quinto domingo 
“los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos”

Vigésimo sexto domingo 
«¿Cuál de los dos cumplió la 
voluntad del padre? 

Aclaración: Se han consultado para la preparación de las reflexiones: El libro del Pueblo de Dios. Hojitas anteriores. Centro Bíblico del CELAM. Fray marcos. Radiomaria.org.ar. Dominicos.org.

Círculo Bíblico San José

“Tu palabra es una lámpara a mis pies 
y una luz en mi camino” Sal 119 

Te esperamos todos los sábados a las 16 hs para compartir y reflexionar el evangelio de 
cada semana. 

jueves, 5 de octubre de 2023

Digan a la gente: "El Reino de Dios está cerca de ustedes" Lc 10, 1-12

 

Del evangelio del día Jueves 5 octubre 2023: Lc 10, 1-12. 

“En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; curen a sus enfermos y digan a la gente: "El Reino de Dios está cerca de ustedes" 

El Evangelio contiene un tesoro que debe ser compartido con todas las personas. Hay en él un mensaje de vida y la posibilidad de entrar en comunión con Dios. Aquellos que hemos experimentado los beneficios de la Palabra de Dios en nuestra vida, debemos darla a conocer. 

Para realizar esta misión tenemos que enfrentar como comunidad el desafío de acercarnos a la Palabra con la mentalidad de los hombres y mujeres de hoy. Con su manera de comprender el mundo. Ante nuestros ojos se encuentra la tarea de separar lo que pertenece a la mentalidad de las sociedades preindustriales y el mensaje de Jesús, para formularlo en comunión con nuestra tradición católica, de un modo que pueda expresar su riqueza.

Danos, Señor como Iglesia y Congregación la lucidez y valentía a la hora de llevar adelante nuestra tarea. (Ref.: donbosco.org.ar) 


miércoles, 4 de octubre de 2023

“Te seguiré a donde quieras que vayas” Lc 9,57-62.

  
 Miércoles 4 de octubre.  
Del evangelio del día: Lc 9, 57-62

“Te seguiré a donde quieras que vayas” 

Ir de camino va más allá de la acción del caminar. La vida es un camino. Y a lo largo de ella se nos presentan situaciones en las cuales podemos querer dejar para “un poco más tarde” lo que tenemos que hacer ahora.

Señor tu palabra me invita a dar nuevos pasos. Recibí la fe no es para quedarme tranquilo en un lugar y ver pasar el tiempo. Siempre hay un paso más para dar y así será hasta que nos encontremos cara a cara. 

Mientras voy de camino espero aprender a renunciar a todo aquello que me ata y no me deja caminar a una vida auténtica centrada en tu Evangelio. Sé que estas renuncias no se dan de una vez para siempre, que cada tanto tiendo a acomodarme y que un nuevo sacudón tuyo me lleva a seguir caminando. 

Te agradezco por los testigos que pusiste en mi camino, su testimonio me mueve a seguir adelante confiados de que tu amor siempre me acompaña y lo renueva todo. (Ref.: donboco.org.ar, dominicos.org) 

martes, 3 de octubre de 2023

«Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo que acabe con ellos?» (Lc 9, 51-56)

 

Del evangelio del día:

«Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo que acabe con ellos?» (Lc 9, 51-56)

¿Muros o puentes?

Esta es la historia de dos hermanos que hacía muchos años vivían en granjas vecinas y entre ellos existía total armonía. Pero un día entraron en un conflicto. Era el primer problema serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo cosechas, intercambiando maquinarias en forma continua. Todo comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo hasta que explotó en un intercambio de palabras duras. A esto le siguieron semanas de silencio.  

Una mañana alguien llamó en la casa de Luis. Al abrir la puerta, se encontró con un hombre cargando herramientas de carpintero quien le dijo: – Estoy buscando trabajo por unos días, quizás usted necesite realizar algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso.

-Sí- dijo muy seguro el mayor de los hermanos -tengo un trabajo para usted-

-Mire señor, allí al otro lado del arroyo, en aquella granja vive mi vecino, bueno… en realidad es mi hermano menor. La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros, pero él desvió el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Sé que hizo esto para enfurecerme ¡pero yo le voy a hacer una mejor! Quiero que con esa pila de desechos de madera que está junto al granero construya una cerca de dos metros de alto, para no verlo nunca más. El carpintero le dijo: -Comprendo la situación.  

El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.

Cuando el granjero regresó entrada la tarde, el carpintero ya había terminado su trabajo. El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, sin palabras, no podía creer lo que estaba viendo… El carpintero no había construido ninguna cerca de dos metros sino un puente que unía las dos granjas a través del arroyo.  Era una fina pieza de arte, con pasamanos y todo.  

En ese momento vino desde su granja su hermano menor, muy conmovido, muy emocionado por lo que veía, y abrazando a su hermano mayor le dijo:

-Realmente sos un gran hombre, por haber hecho construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho… 

Los hermanos se abrazaron y cuando estaban en su reconciliación vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.

-No, espere señor, quédese un par de días más, tengo mucho trabajo para encargarle- le dijo el hermano mayor.

-Me gustaría quedarme- dijo sonriendo el carpintero- pero tengo muchos puentes por construir… 

lunes, 2 de octubre de 2023

¿Quién es el verdadero hijo?

 

 
Del evangelio del vigésimo sexto domingo durante el año:

¿Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?» (Mateos, 21, 28-32)

 Me puedo preguntar: ¿Quién es el que se comportó como verdadero hijo? ¿Mi respuesta es solamente formal, sin compromiso vital alguno? Los cristianos hemos llenado de palabras muy hermosas nuestra historia de veinte siglos. Hemos construido sistemas impresionantes que recogen la doctrina cristiana con profundos conceptos. ¿Alcanza? 

Hoy y siempre, la verdadera voluntad del Padre la hacen aquellos que traducen en hechos el evangelio de Jesús y aquellos que se abren con sencillez y confianza a su perdón. Amén.


sábado, 30 de septiembre de 2023

30 de septiembre día de la Biblia. San Jerónimo.

 

San Jerónimo, en su comentario sobre el libro del profeta Isaías, señala:

"Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios, y el que no conoce las Escrituras no conoce el poder de Dios ni su sabiduría, de ahí se sigue que ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo". (ACIprensa)


 

viernes, 29 de septiembre de 2023

“Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí”

 
19 Pero en virtud de la Ley, he muerto a la Ley, a fin de vivir para Dios. Yo estoy crucificado con Cristo, 20 y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí: la vida que sigo viviendo en la carne, la vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí. (Gálatas 2, 19-20)

Recuperar a Jesús como Maestro interior. Para bastantes cristianos de nuestros días, la resurrección de Jesús se reduce a un hecho del pasado. Algo que le sucedió al muerto Jesús hace más de dos mil años. Hablamos del sepulcro vacío, las apariciones o el testimonio de los discípulos, pero no acertamos a vivir nosotros mismos la experiencia de encontrarnos interiormente con él. Sin embargo, para Pablo de Tarso, encontrarse con el Resucitado es, antes que nada, una experiencia interior: «Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí». Esta experiencia de Cristo resucitado que habita en lo profundo de nuestro ser es lo que nos permite abrirnos a él como «Maestro interior». (J A Pagola)

Sáname, lávame, transfórmame Señor con tu Espíritu, y déjame sentir, el fuego de Tú Amor, aquí en mi corazón. Amén.


jueves, 28 de septiembre de 2023

"Será como su maestro"

 

“El discípulo no es superior al maestro; cuando el discípulo llegue a ser perfecto, será como su maestro” (Lc 6,40)

En el seguimiento de Cristo, viviendo de acuerdo con sus mandatos, pasamos de creyente a ser discípulo y apóstol de Jesús. Ser discípulo no es solamente escuchar y gustar de las enseñanza del Maestro, sino ponerla en práctica una y otra vez… ¡hasta que se perfeccione, y se vuelva como el Maestro! Es seguir sus pasos.

Renuévame Señor Jesús, ya no quiero ser igual. Renuévame Señor Jesús, pon en mí tu Corazón, porque todo lo que hay dentro de mí necesita ser cambiado Señor, porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de Ti. Amén 


miércoles, 27 de septiembre de 2023

“El testamento del Amado”

  
25 Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. 26 Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien el amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». 27 Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa. (Jn 19, 25-27)

Es la hora en la que todo se cumple: el amor consiste en recoger el testamento del Amado, llevarlo en el corazón. Jesús, que había experimentado y apreciado el amor materno de María en su propia vida, quiso que también sus discípulos pudieran gozar a su vez de ese amor materno como componente de la relación con Él en todo el desarrollo de su vida espiritual. Se trata de sentir a María como Madre y de tratarla como Madre, dejándola que nos forme en la verdadera docilidad a Dios, en la verdadera unión con Cristo, y en la caridad verdadera con el prójimo.

Santo Espíritu de Dios mora en mí, mora en mí, quiero ser lleno de tu luz, mora en mí. 

martes, 26 de septiembre de 2023

Invocación a Dios, fuente de Sabiduría

  
15 Que Dios me conceda hablar con inteligencia, y que mis pensamientos sean dignos de los dones recibidos, porque él mismo es el guía de la Sabiduría y el que dirige a los sabios.16 En sus manos estamos nosotros y nuestras palabras, y también todo el saber y la destreza para obrar. 17 Él me dio un conocimiento exacto de todo lo que existe, para comprender la estructura del mundo y la actividad de los elementos; 18 el comienzo, el fin y el medio de los tiempos, la alternancia de los solsticios y el cambio de las estaciones, 19 los ciclos del año y las posiciones de los astros; 20 la naturaleza de los animales y los instintos de las fieras, el poder de los espíritus y los pensamientos de los hombres; las variedades de las plantas y las propiedades de las raíces. 21 Conocí todo lo que está oculto o manifiesto, porque me instruyó la Sabiduría, la artífice de todas las cosas. (Sabiduría 7,15-21)

Dios nuestro, Padre de la luz, tú has enviado al mundo tu Palabra, sabiduría que sale de tu boca, Tú has querido que tu propio Hijo, Palabra eterna que procede de ti (Jn 1,1-14), se hiciera carne y viviera en medio de tu pueblo. Envía ahora tu Espíritu sobre nosotros: Que Él nos dé un corazón oyente (1 Re 3,9), nos permita encontrarte en tus Santas Escrituras y engendre tu Verbo en nosotros. Que el Espíritu Santo levante el velo de nuestros ojos (2 Cor 3,12-16), nos conduzca a la Verdad Completa (Jn 16,13), y nos dé inteligencia y perseverancia.

Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor, Él sea bendito y alabado por los siglos de los siglos. Amén.



lunes, 25 de septiembre de 2023

Estima de Salomón por la Sabiduría

  
7 Por eso oré, y me fue dada la prudencia, supliqué, y descendió sobre mí el espíritu de la Sabiduría.

8 La preferí a los cetros y a los tronos, y tuve por nada las riquezas en comparación con ella.

9 No la igualé a la piedra más preciosa, porque todo el oro, comparado con ella, es un poco de arena; y la plata, a su lado, será considerada como barro. 

10 La amé más que a la salud y a la hermosura, y la quise más que a la luz del día, porque su resplandor no tiene ocaso.

11 Junto con ella me vinieron todos los bienes, y ella tenía en sus manos una riqueza incalculable.

12 Yo gocé de todos esos bienes, porque la Sabiduría es la que los dirige, aunque ignoraba que ella era su madre. 

13 La aprendí con sinceridad y la comunico sin envidia, y a nadie le oculto sus riquezas.

14 Porque ella es para los hombres un tesoro inagotable: los que la adquieren se ganan la amistad de Dios, ya que son recomendados a él por los dones de la instrucción. (Sabiduría 7, 7-14)


Ven Espíritu Santo, sin tu ayuda divina no hay nada en el hombre, nada que sea inocente.

Lava nuestras manchas, riega nuestra aridez, cura nuestras heridas.

Suaviza nuestra dureza, enciende nuestra frialdad, corrige nuestros desvíos.

Concede a tus fieles, que en Ti confían, tus siete sagrados dones.

Premia nuestra virtud, salva nuestras almas, danos la eterna alegría. Amén. 

sábado, 23 de septiembre de 2023

El sueño y suplica de Salomón.

  

El sueño y suplica de Salomón.

Concede entonces a tu servidor un corazón comprensivo, para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿quién sería capaz de juzgar a un pueblo tan grande como el tuyo?  Al Señor le agradó que Salomón le hiciera este pedido, y Dios le dijo: «Porque tú has pedido esto, y no has pedido para ti una larga vida, ni riqueza, ni la vida de tus enemigos, sino que has pedido el discernimiento necesario para juzgar con rectitud, yo voy a obrar conforme a lo que dices: Te doy un corazón sabio y prudente, de manera que no ha habido nadie como tú antes de ti, ni habrá nadie como tú después de ti.» (Reyes 3, 5-12)

Ven, Espíritu Santo, y envía desde el Cielo un rayo de tu luz. Ven, Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz. Consolador lleno de bondad, dulce huésped del alma, suave alivio para el hombre. Descanso en el trabajo, templanza en las pasiones, alegría en nuestro llanto. Penetra con tu santa luz en lo más íntimo del corazón de tus fieles.