Intención para la evangelización ‐

Intenciones de oración de septiembre: Oremos por una gestión justa y sostenible del agua, recurso vital, para que todos tengan acceso equitativo a ella.

"Todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre"

"Todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre" Mt 7, 7-8. No sé qué quería, pero había algo en mí que me movía a buscar, tal vez que las cosas tengan sentido, y te encontré. Me cuestionaba sobre la vida y me diste tu sabiduría para que pueda encontrar alegría y paz. Ante mis miedos y dudas, te pido que me acompañes en mi peregrinar y me das tu Espíritu Santo, el mismo que te acompaño a vos, hoy me acompaña a mí, me asiste y guía. Hoy sigo buscando más de tu Palabra, de la Verdad y el camino, con la confianza puesta en vos, Dios mío, sé que estás presente en mi vida. Ven Señor Jesús, te necesito.

Del libro de la Sabiduría 6, 12-16

Del libro de la Sabiduría 6, 12-16: La Sabiduría es luminosa y nunca pierde su brillo: se deja contemplar fácilmente por los que la aman y encontrar por los que la buscan. Ella se anticipa a darse a conocer a los que la desean. El que madruga para buscarla no se fatigará, porque la encontrará sentada a su puerta. Meditar en ella es la perfección de la prudencia, y el que se desvela por su causa pronto quedará libre de inquietudes. La Sabiduría busca por todas partes a los que son dignos de ella, se les aparece con benevolencia en los caminos y le sale al encuentro en todos sus pensamientos.

miércoles, 11 de octubre de 2023

Miércoles 11 de octubre 2023. Lc 11, 1-4 “Señor, enséñanos a orar”

  

Evangelio según San Lucas 11,1-4.

Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos". El les dijo entonces: "Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino; danos cada día nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquellos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación".

“Padre nuestro”

Hoy Jesús me comparte su oración, su forma de rezar, me ayuda a descubrir en lo más íntimo de mi ser a Dios como Padre y a hablarle como su hijo. Alabanza al Padre a la vez que hago mis peticiones. Donde tal vez la riqueza más grande sea, que de esta oración que hace Jesús a su Padre, todos nosotros participamos. No es solamente mi Padre, es nuestro Padre. Unirnos a la oración de Jesús es sumarnos al camino que sea invitación a los demás para rezar también. A revisar nuestro compromiso de crear fraternidad y sentirnos de verdad hermanos, para hacer posible su Reino, la Buena Noticia del Evangelio. (Ref.: donboco.org.ar, dominicos.org) 

martes, 10 de octubre de 2023

Martes 10 de octubre 2023. Lc 10, 38-42.


“Sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra” Lc 10, 38-42

Todos vivimos diariamente la experiencia de estar “dándole vueltas” a algunos temas. Algunos lo hacen con más serenidad, otros de forma más dramática, “dándose manija”. Hay preocupaciones legítimas, problemas reales que afrontar. Pero hoy Jesús pasa por mi casa, por mi vida y ¿Cuál es la única cosa realmente necesaria? ¿Qué tiempo le voy a dedicar?

Marta se limita, a pesar de todas sus buenas intenciones, a acoger a Jesús en su casa. María lo acoge “dentro de sí”. Le ofrece hospitalidad en aquel espacio interior, secreto, que ha sido dispuesto por él, y que está reservado para él. Marta ofrece a Jesús cosas, María se ofrece a sí misma.

sábado, 7 de octubre de 2023

Vigésimo séptimo domingo. Lecturas 8-10-23, Ciclo A

 

” Ven Espíritu Santo”

Ven Espíritu Santo, ayúdame a abrir mis ojos y mis oídos a tu Palabra y a meditar tus enseñanzas, para que tu Palabra penetre en mi corazón, y pueda saborearla y comprenderla. Habla Señor, que yo te escucho, porque tus palabras son para mi vida, alegría y paz.  Amén  

¡Dueños o servidores! 

Lectura del libro de Isaías 5,1-7.              

Voy a cantar en nombre de mi amigo el canto de mi amado a su viña. Mi amigo tenía una viña en una loma fértil. La cavó, la limpió de piedras y la plantó con cepas escogidas; edificó una torre en medio de ella y también excavó un lagar. El esperaba que diera uvas, pero dio frutos agrios.  Y ahora, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, sean ustedes los jueces entre mi viña y yo. ¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho? Si esperaba que diera uvas, ¿por qué dio frutos agrios?    Y ahora les haré conocer lo que haré con mi viña: Quitaré su valla, y será destruida, derribaré su cerco y será pisoteada. La convertiré en una ruina, y no será podada ni escardada. Crecerán los abrojos y los cardos, y mandaré a las nubes que no derramen, lluvia sobre ella. Porque la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación predilecta. ¡El esperó de ellos equidad, y hay efusión de sangre; esperó justicia, y hay gritos de angustia! Palabra de Dios. 

Salmo 79, R. La viña del Señor es la casa de Israel. 

Tú sacaste de Egipto una vid, expulsaste a los paganos y la plantaste; extendió sus sarmientos hasta el mar y sus retoños hasta el Río.  R. 

¿Por qué has derribado sus cercos para que puedan saquearla todos los que pasan? Los jabalíes del bosque la devastan y se la comen los animales del campo.  R. 

Vuélvete, Señor de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano, el retoño que tú hiciste vigoroso.  R. 

Nunca nos apartaremos de ti: devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre.  ¡Restáuranos, Señor de los ejércitos, que brille tu rostro y seremos salvados!  R.

Carta de San Pablo a los Filipenses 4, 6-9

Hermanos: No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús. En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos. Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes. Palabra de Dios.  

Evangelio según San Mateo 21, 33-46

Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: "Respetarán a mi hijo." Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia." Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?» Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo.» Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras. La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos? Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos.». Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.  Palabra del Señor. 

 Reflexión: Los viñadores homicidas 

El evangelio nos propone la lectura de los viñadores homicidas y está en continuidad con los textos del evangelio de Mateo que muestran las discusiones de Jesús con los dirigentes judíos antes de la pasión, viniendo a poner el punto final de una polémica que comenzó en Galilea. 

El relato del Evangelio de este domingo comienza de manera similar al canto de Isaías: “Un propietario plantó una viña, la rodeo con una tapia, cavó un lagar y construyó una torre”. Viene después el momento decisivo en el que el propietario confía la viña a unos labradores y se marcha. Se pone a prueba la lealtad de los labradores: se les ha confiado la viña; deberán vendimiar y entregar después la cosecha al propietario. El pasaje del Evangelio nos invita a reflexionar sobre nuestras responsabilidades y dones que cada uno tenemos. Sí somos posesivos, sí nos creemos dueños y perdemos de vista que el único dueño es el Señor. 

Leída como una alegoría, cada uno de los elementos de la parábola evangélica tiene su significado.  El dueño de la viña es Dios, que ha puesto en ella amor, cariño y esperanzas. La viña es Israel, el pueblo. Los criados enviados a recoger los frutos son los profetas.  El hijo es Jesús.  Los labradores o jornaleros que atropellan y matan a los mensajeros son los jefes religiosos y políticos, que buscan únicamente sus intereses y al adueñarse de lo que no es suyo, contraviniendo el plan de Dios. Toda la parábola es una clara alusión a la historia de Israel.  Pero es sobre todo un desenmascaramiento de sus jefes. 

El relato habla de unos labradores encargados por un señor para trabajar su viña. Llegado el tiempo de la vendimia sucede algo sorprendente e inesperado. Los labradores se niegan a entregar la cosecha. El señor no recogerá los frutos que tanto espera.

Su osadía es increíble. Uno tras otro, van matando a los criados que el señor les envía para recoger los frutos. Más aún. Cuando envía a su propio hijo, lo echan «fuera de la viña» y lo matan para quedarse como únicos dueños de todo. 

¿Qué puede hacer el señor de la viña con esos labradores? Los dirigentes religiosos, que escuchan nerviosos la parábola, sacan una conclusión terrible: los hará morir y traspasará la viña a otros labradores «que le entreguen los frutos a su tiempo». Ellos mismos se están condenando. Jesús se lo dice a la cara: «Por eso les digo que se los quitará a ustedes el reino de Dios y se lo dará a un pueblo que produzca sus frutos». 

El mensaje de la parábola de los viñadores homicidas es muy claro. Jesús reprocha a los jefes religiosos que se apropiaron de la viña y de los frutos de la viña. La pronuncia el propio Jesús o los primeros cristianos, se percibe que fue concebida desde el dolor… Dolor al contemplar la indolencia de los que podían hacer algo por los desfavorecidos y no lo hicieron. ¡Cuántas veces hemos experimentado ese mismo sentimiento! 

En la «viña de Dios» no hay sitio para quienes no aportan frutos. En el proyecto del reino de Dios que Jesús anuncia y promueve no pueden seguir ocupando un lugar «labradores» indignos que no reconozcan el señorío de su Hijo, porque se sienten propietarios, señores y amos del pueblo de Dios. Han de ser sustituidos por «un pueblo que produzca frutos». 

A veces pensamos que esta parábola tan amenazadora vale para el pueblo del Antiguo Testamento, pero no para nosotros, que somos el pueblo de la Nueva Alianza y tenemos ya la garantía de que Cristo estará siempre con nosotros. Es un error. La parábola está hablando también de nosotros. 

Como Iglesia no estamos exentos de esto. Nos puede pasar lo mismo de los viñadores de la parábola: dejar de ser servidores y pensar que somos dueños. Creer que Dios es solo nuestro y de nadie más. Y de esta manera dejamos gente afuera. por requisitos, por cláusulas canónicas, por prejuicios, por reglamentos; o porque pensamos que Dios está más cerca de nosotros, los que somos fieles, los que vamos a misa, los que participamos de instituciones parroquiales, grupos, movimientos… A veces corremos el riesgo de pensar que Dios es “más nuestro” que de otros. E incluso podemos caer en el mal del “hermano mayor” de la otra parábola. En vez de alegrarnos por la fiesta de hermanos que se encuentran o reencuentran con Jesús, nos entristecemos y pensamos más en nosotros que en ellos. Muchas veces nos pasa esto en el fondo del corazón. Y en vez de abrir puertas, como nos pide el Papa Francisco, las cerramos. Y nos olvidamos de que hubo una época en la que nosotros no éramos cristianos, o lo éramos por costumbre o herencia, y no por elección personal. Y hubo Iglesia, hermanos, comunidad que nos presentó a Jesús, que nos recibió, que nos dio acogida. y que hizo fiesta porque volvíamos a ser de Jesús. Si esto nos pasó a nosotros, ¿por qué vamos a cerrar puertas y no hacer que pase con otros? ¡Abramos el corazón a Jesús y abramos el corazón a hermanos que quieren encontrarse con Él! 

Nos lleva a preguntarnos también si en nuestra vida da cada día no hay algún tipo de complicidad con los viñadores homicidas.  ¿Qué papel juega en nosotros el establecimiento de la justicia y el derecho? ¿Cuáles son nuestros frutos?

¿Qué me dice La Palabra de hoy? ¿Qué me llevo de mi encuentro con Jesús, para meditar durante la semana? Algunas reflexiones:

La parábola evangélica tiene su significado.  El dueño de la viña es Dios, que ha puesto en ella amor, cariño y esperanzas. La viña es Israel, el pueblo. Los criados enviados a recoger los frutos son los profetas.  El hijo es Jesús.  Los labradores o jornaleros que atropellan y matan a los mensajeros son los jefes religiosos y políticos, y aquellos que buscan únicamente sus intereses y al adueñarse de lo que no es suyo, contraviniendo el plan de Dios.

Los dirigentes religiosos, que escuchan nerviosos la parábola, sacan una conclusión terrible: los hará morir y traspasará la viña a otros labradores «que le entreguen los frutos a su tiempo». Ellos mismos se están condenando. 

Como Iglesia no estamos exentos de esto. Nos puede pasar lo mismo de los viñadores de la parábola: dejar de ser servidores y pensar que somos dueños. Creer que Dios es solo nuestro y de nadie más. Y de esta manera dejamos gente afuera.

El pasaje del Evangelio nos invita a reflexionar sobre nuestras responsabilidades y dones que cada uno tenemos. Sí somos posesivos, sí nos creemos dueños y perdemos de vista que el único dueño es el Señor. 
 
 
Vigésimo primer domingo 
 «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo»

Vigésimo segundo domingo 
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?

 Vigésimo tercero domingo 
«...el que ama al prójimo ya cumplió toda la Ley»
Vigésimo cuarto domingo 
“Vivir perdonando”

Vigésimo quinto domingo 
“los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos”

Vigésimo sexto domingo 
«¿Cuál de los dos cumplió la 
voluntad del padre? 

Aclaración: Se han consultado para la preparación de las reflexiones: El libro del Pueblo de Dios. Hojitas anteriores. Centro Bíblico del CELAM. Fray marcos. Radiomaria.org.ar. Dominicos.org.

Círculo Bíblico San José

“Tu palabra es una lámpara a mis pies 
y una luz en mi camino” Sal 119 

Te esperamos todos los sábados a las 16 hs para compartir y reflexionar el evangelio de 
cada semana. 

jueves, 5 de octubre de 2023

Digan a la gente: "El Reino de Dios está cerca de ustedes" Lc 10, 1-12

 

Del evangelio del día Jueves 5 octubre 2023: Lc 10, 1-12. 

“En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; curen a sus enfermos y digan a la gente: "El Reino de Dios está cerca de ustedes" 

El Evangelio contiene un tesoro que debe ser compartido con todas las personas. Hay en él un mensaje de vida y la posibilidad de entrar en comunión con Dios. Aquellos que hemos experimentado los beneficios de la Palabra de Dios en nuestra vida, debemos darla a conocer. 

Para realizar esta misión tenemos que enfrentar como comunidad el desafío de acercarnos a la Palabra con la mentalidad de los hombres y mujeres de hoy. Con su manera de comprender el mundo. Ante nuestros ojos se encuentra la tarea de separar lo que pertenece a la mentalidad de las sociedades preindustriales y el mensaje de Jesús, para formularlo en comunión con nuestra tradición católica, de un modo que pueda expresar su riqueza.

Danos, Señor como Iglesia y Congregación la lucidez y valentía a la hora de llevar adelante nuestra tarea. (Ref.: donbosco.org.ar) 


miércoles, 4 de octubre de 2023

“Te seguiré a donde quieras que vayas” Lc 9,57-62.

  
 Miércoles 4 de octubre.  
Del evangelio del día: Lc 9, 57-62

“Te seguiré a donde quieras que vayas” 

Ir de camino va más allá de la acción del caminar. La vida es un camino. Y a lo largo de ella se nos presentan situaciones en las cuales podemos querer dejar para “un poco más tarde” lo que tenemos que hacer ahora.

Señor tu palabra me invita a dar nuevos pasos. Recibí la fe no es para quedarme tranquilo en un lugar y ver pasar el tiempo. Siempre hay un paso más para dar y así será hasta que nos encontremos cara a cara. 

Mientras voy de camino espero aprender a renunciar a todo aquello que me ata y no me deja caminar a una vida auténtica centrada en tu Evangelio. Sé que estas renuncias no se dan de una vez para siempre, que cada tanto tiendo a acomodarme y que un nuevo sacudón tuyo me lleva a seguir caminando. 

Te agradezco por los testigos que pusiste en mi camino, su testimonio me mueve a seguir adelante confiados de que tu amor siempre me acompaña y lo renueva todo. (Ref.: donboco.org.ar, dominicos.org) 

martes, 3 de octubre de 2023

«Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo que acabe con ellos?» (Lc 9, 51-56)

 

Del evangelio del día:

«Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo que acabe con ellos?» (Lc 9, 51-56)

¿Muros o puentes?

Esta es la historia de dos hermanos que hacía muchos años vivían en granjas vecinas y entre ellos existía total armonía. Pero un día entraron en un conflicto. Era el primer problema serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo cosechas, intercambiando maquinarias en forma continua. Todo comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo hasta que explotó en un intercambio de palabras duras. A esto le siguieron semanas de silencio.  

Una mañana alguien llamó en la casa de Luis. Al abrir la puerta, se encontró con un hombre cargando herramientas de carpintero quien le dijo: – Estoy buscando trabajo por unos días, quizás usted necesite realizar algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso.

-Sí- dijo muy seguro el mayor de los hermanos -tengo un trabajo para usted-

-Mire señor, allí al otro lado del arroyo, en aquella granja vive mi vecino, bueno… en realidad es mi hermano menor. La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros, pero él desvió el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Sé que hizo esto para enfurecerme ¡pero yo le voy a hacer una mejor! Quiero que con esa pila de desechos de madera que está junto al granero construya una cerca de dos metros de alto, para no verlo nunca más. El carpintero le dijo: -Comprendo la situación.  

El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.

Cuando el granjero regresó entrada la tarde, el carpintero ya había terminado su trabajo. El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, sin palabras, no podía creer lo que estaba viendo… El carpintero no había construido ninguna cerca de dos metros sino un puente que unía las dos granjas a través del arroyo.  Era una fina pieza de arte, con pasamanos y todo.  

En ese momento vino desde su granja su hermano menor, muy conmovido, muy emocionado por lo que veía, y abrazando a su hermano mayor le dijo:

-Realmente sos un gran hombre, por haber hecho construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho… 

Los hermanos se abrazaron y cuando estaban en su reconciliación vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.

-No, espere señor, quédese un par de días más, tengo mucho trabajo para encargarle- le dijo el hermano mayor.

-Me gustaría quedarme- dijo sonriendo el carpintero- pero tengo muchos puentes por construir… 

lunes, 2 de octubre de 2023

¿Quién es el verdadero hijo?

 

 
Del evangelio del vigésimo sexto domingo durante el año:

¿Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?» (Mateos, 21, 28-32)

 Me puedo preguntar: ¿Quién es el que se comportó como verdadero hijo? ¿Mi respuesta es solamente formal, sin compromiso vital alguno? Los cristianos hemos llenado de palabras muy hermosas nuestra historia de veinte siglos. Hemos construido sistemas impresionantes que recogen la doctrina cristiana con profundos conceptos. ¿Alcanza? 

Hoy y siempre, la verdadera voluntad del Padre la hacen aquellos que traducen en hechos el evangelio de Jesús y aquellos que se abren con sencillez y confianza a su perdón. Amén.


sábado, 30 de septiembre de 2023

30 de septiembre día de la Biblia. San Jerónimo.

 

San Jerónimo, en su comentario sobre el libro del profeta Isaías, señala:

"Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios, y el que no conoce las Escrituras no conoce el poder de Dios ni su sabiduría, de ahí se sigue que ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo". (ACIprensa)


 

viernes, 29 de septiembre de 2023

“Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí”

 
19 Pero en virtud de la Ley, he muerto a la Ley, a fin de vivir para Dios. Yo estoy crucificado con Cristo, 20 y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí: la vida que sigo viviendo en la carne, la vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí. (Gálatas 2, 19-20)

Recuperar a Jesús como Maestro interior. Para bastantes cristianos de nuestros días, la resurrección de Jesús se reduce a un hecho del pasado. Algo que le sucedió al muerto Jesús hace más de dos mil años. Hablamos del sepulcro vacío, las apariciones o el testimonio de los discípulos, pero no acertamos a vivir nosotros mismos la experiencia de encontrarnos interiormente con él. Sin embargo, para Pablo de Tarso, encontrarse con el Resucitado es, antes que nada, una experiencia interior: «Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí». Esta experiencia de Cristo resucitado que habita en lo profundo de nuestro ser es lo que nos permite abrirnos a él como «Maestro interior». (J A Pagola)

Sáname, lávame, transfórmame Señor con tu Espíritu, y déjame sentir, el fuego de Tú Amor, aquí en mi corazón. Amén.


jueves, 28 de septiembre de 2023

"Será como su maestro"

 

“El discípulo no es superior al maestro; cuando el discípulo llegue a ser perfecto, será como su maestro” (Lc 6,40)

En el seguimiento de Cristo, viviendo de acuerdo con sus mandatos, pasamos de creyente a ser discípulo y apóstol de Jesús. Ser discípulo no es solamente escuchar y gustar de las enseñanza del Maestro, sino ponerla en práctica una y otra vez… ¡hasta que se perfeccione, y se vuelva como el Maestro! Es seguir sus pasos.

Renuévame Señor Jesús, ya no quiero ser igual. Renuévame Señor Jesús, pon en mí tu Corazón, porque todo lo que hay dentro de mí necesita ser cambiado Señor, porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de Ti. Amén 


miércoles, 27 de septiembre de 2023

“El testamento del Amado”

  
25 Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. 26 Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien el amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». 27 Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa. (Jn 19, 25-27)

Es la hora en la que todo se cumple: el amor consiste en recoger el testamento del Amado, llevarlo en el corazón. Jesús, que había experimentado y apreciado el amor materno de María en su propia vida, quiso que también sus discípulos pudieran gozar a su vez de ese amor materno como componente de la relación con Él en todo el desarrollo de su vida espiritual. Se trata de sentir a María como Madre y de tratarla como Madre, dejándola que nos forme en la verdadera docilidad a Dios, en la verdadera unión con Cristo, y en la caridad verdadera con el prójimo.

Santo Espíritu de Dios mora en mí, mora en mí, quiero ser lleno de tu luz, mora en mí. 

martes, 26 de septiembre de 2023

Invocación a Dios, fuente de Sabiduría

  
15 Que Dios me conceda hablar con inteligencia, y que mis pensamientos sean dignos de los dones recibidos, porque él mismo es el guía de la Sabiduría y el que dirige a los sabios.16 En sus manos estamos nosotros y nuestras palabras, y también todo el saber y la destreza para obrar. 17 Él me dio un conocimiento exacto de todo lo que existe, para comprender la estructura del mundo y la actividad de los elementos; 18 el comienzo, el fin y el medio de los tiempos, la alternancia de los solsticios y el cambio de las estaciones, 19 los ciclos del año y las posiciones de los astros; 20 la naturaleza de los animales y los instintos de las fieras, el poder de los espíritus y los pensamientos de los hombres; las variedades de las plantas y las propiedades de las raíces. 21 Conocí todo lo que está oculto o manifiesto, porque me instruyó la Sabiduría, la artífice de todas las cosas. (Sabiduría 7,15-21)

Dios nuestro, Padre de la luz, tú has enviado al mundo tu Palabra, sabiduría que sale de tu boca, Tú has querido que tu propio Hijo, Palabra eterna que procede de ti (Jn 1,1-14), se hiciera carne y viviera en medio de tu pueblo. Envía ahora tu Espíritu sobre nosotros: Que Él nos dé un corazón oyente (1 Re 3,9), nos permita encontrarte en tus Santas Escrituras y engendre tu Verbo en nosotros. Que el Espíritu Santo levante el velo de nuestros ojos (2 Cor 3,12-16), nos conduzca a la Verdad Completa (Jn 16,13), y nos dé inteligencia y perseverancia.

Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor, Él sea bendito y alabado por los siglos de los siglos. Amén.



lunes, 25 de septiembre de 2023

Estima de Salomón por la Sabiduría

  
7 Por eso oré, y me fue dada la prudencia, supliqué, y descendió sobre mí el espíritu de la Sabiduría.

8 La preferí a los cetros y a los tronos, y tuve por nada las riquezas en comparación con ella.

9 No la igualé a la piedra más preciosa, porque todo el oro, comparado con ella, es un poco de arena; y la plata, a su lado, será considerada como barro. 

10 La amé más que a la salud y a la hermosura, y la quise más que a la luz del día, porque su resplandor no tiene ocaso.

11 Junto con ella me vinieron todos los bienes, y ella tenía en sus manos una riqueza incalculable.

12 Yo gocé de todos esos bienes, porque la Sabiduría es la que los dirige, aunque ignoraba que ella era su madre. 

13 La aprendí con sinceridad y la comunico sin envidia, y a nadie le oculto sus riquezas.

14 Porque ella es para los hombres un tesoro inagotable: los que la adquieren se ganan la amistad de Dios, ya que son recomendados a él por los dones de la instrucción. (Sabiduría 7, 7-14)


Ven Espíritu Santo, sin tu ayuda divina no hay nada en el hombre, nada que sea inocente.

Lava nuestras manchas, riega nuestra aridez, cura nuestras heridas.

Suaviza nuestra dureza, enciende nuestra frialdad, corrige nuestros desvíos.

Concede a tus fieles, que en Ti confían, tus siete sagrados dones.

Premia nuestra virtud, salva nuestras almas, danos la eterna alegría. Amén. 

sábado, 23 de septiembre de 2023

El sueño y suplica de Salomón.

  

El sueño y suplica de Salomón.

Concede entonces a tu servidor un corazón comprensivo, para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿quién sería capaz de juzgar a un pueblo tan grande como el tuyo?  Al Señor le agradó que Salomón le hiciera este pedido, y Dios le dijo: «Porque tú has pedido esto, y no has pedido para ti una larga vida, ni riqueza, ni la vida de tus enemigos, sino que has pedido el discernimiento necesario para juzgar con rectitud, yo voy a obrar conforme a lo que dices: Te doy un corazón sabio y prudente, de manera que no ha habido nadie como tú antes de ti, ni habrá nadie como tú después de ti.» (Reyes 3, 5-12)

Ven, Espíritu Santo, y envía desde el Cielo un rayo de tu luz. Ven, Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz. Consolador lleno de bondad, dulce huésped del alma, suave alivio para el hombre. Descanso en el trabajo, templanza en las pasiones, alegría en nuestro llanto. Penetra con tu santa luz en lo más íntimo del corazón de tus fieles.


viernes, 22 de septiembre de 2023

“El ayuno agradable al Señor”

  
6 Este es el ayuno que yo amo –oráculo del Señor–: soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos;

7 compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo; cubrir al que veas desnudo y no despreocuparte de tu propia carne.

8 Entonces despuntará tu luz como la aurora y tu llaga no tardará en cicatrizar; delante de ti avanzará tu justicia y detrás de ti irá la gloria del Señor.

9 Entonces llamarás, y el Señor responderá; pedirás auxilio, y él dirá: «¡Aquí estoy!». Si eliminas de ti todos los yugos, el gesto amenazador y la palabra maligna;

10 si ofreces tu pan al hambriento y sacias al que vive en la penuria, tu luz se alzará en las tinieblas y tu oscuridad será como al mediodía,

11 El Señor te guiará incesantemente, te saciará en los ardores del desierto y llenará tus huesos de vigor; tú serás como un jardín bien regado, como una vertiente de agua, cuyas aguas nunca se agotan. 12 Reconstruirás las ruinas antiguas, restaurarás los cimientos seculares, y te llamarán «Reparador de brechas», «Restaurador de moradas en ruinas». (Isaías 58, 1-12). 

Estos versículos de Isaías nos llevan a reflexionar si además de participar en las celebraciones religiosos, practicamos en nuestra vida, la justicia y amor por el prójimo, si realmente vivimos guiados por los mandatos de Dios.  

Ven Espíritu Santo, ven a romper mis cadenas, ven a iluminar mis tinieblas, ven. Ven porque te necesito, porque todo mi ser te reclama. 

jueves, 21 de septiembre de 2023

"Cuando se presentaban tus palabras, yo las devoraba, tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón"

 
 Y La Palabra de Jesús produjo su fruto: los que creen en Él tienen en sí mismo la plenitud del gozo”.

Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. Jn 15, 11

Cuando se presentaban tus palabras, yo las devoraba, tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón, porque yo soy llamado con tu Nombre, Señor, Dios de los ejércitos. (Jeremías 15.16)

Bendito sea el Señor, porque oyó la voz de mi plegaria; el Señor es mi fuerza y mi escudo, mi corazón confía en él. Mi corazón se alegra porque recibí su ayuda: por eso le daré gracias con mi canto. (Salmo 28.6-7)

Que el Dios de la esperanza los llene de alegría y de paz en la fe, para que la esperanza sobreabunde en ustedes por obra del Espíritu Santo. (Romanos 15.13)

Ven Espíritu santo, y déjame sentir el fuego de Tú Amor, aquí en mi corazón. 

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Y La Palabra de Jesús produjo su fruto: los que creen en Él tienen en sí mismo la plenitud del gozo.

  

Y La Palabra de Jesús produjo su fruto: los que creen en Él tienen en sí mismo la plenitud del gozo.

Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. Jn 15, 11

Por donde pasa Jesús hay alegría y gozo:

La alegría de Juan el Bautista en el vientre de Isabel, cuando fue visitado por María:

“En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.  Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno…” (Lc 1, 39-41)

 La alegría de María, en su concepción: Magníficat

«Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen…». (Lc. 1, 46-51)

Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de verdad: concédeme llegar al conocimiento de la verdad 

en toda su plenitud.

martes, 19 de septiembre de 2023

"Vivir los mandamientos"

 
“Vivir los mandamientos”

3 La señal de que lo conocemos, es que cumplimos sus mandamientos.

4 El que dice: «Yo lo conozco», y no cumple sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. 5 Pero en aquel que cumple su palabra, el amor de Dios ha llegado verdaderamente a su plenitud. Esta es la señal de que vivimos en él. 6 El que dice que permanece en él, debe proceder como él. 7 Queridos míos, no les doy un mandamiento nuevo, sino un mandamiento antiguo, el que aprendieron desde el principio: este mandamiento antiguo es la palabra que ustedes oyeron. (primera carta de San Juan 2, 3-7)

La vida de Cristo es vida nuestra, según lo que prometiera Jesús a sus Apóstoles, el día de la Ultima Cena: Cualquiera que me ama, observará mis mandamientos, y mi Padre le amará, y vendremos a él y habitaremos en él.

El cristiano que vive según la vida de Cristo, haciendo suyos los sentimientos de Cristo, podrá exclamar con San Pablo, non vivo ego, vivit vero in me Christus , no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí. (San Josemaría)

Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de amor: haz que mi corazón siempre sea capaz de más caridad. 

lunes, 18 de septiembre de 2023

"Dios es Luz, y en él no hay tinieblas"

 

Dios es Luz

1 Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que hemos tocado con nuestras manos acerca de la Palabra de Vida, es lo que les anunciamos. 2 Porque la Vida se hizo visible, y nosotros la vimos y somos testigos, y les anunciamos la Vida eterna, que existía junto al Padre y que se nos ha manifestado. 3 Lo que hemos visto y oído, se lo anunciamos también a ustedes, para que vivan en comunión con nosotros. Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. 4 Les escribimos esto para que nuestra alegría sea completa. 5 La noticia que hemos oído de él y que nosotros les anunciamos, es esta: Dios es luz, y en él no hay tinieblas. 6 Si decimos que estamos en comunión con él y caminamos en las tinieblas, mentimos y no procedemos conforme a la verdad. 7 Pero si caminamos en la luz, como el mismo está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos purifica de todo pecado. 8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos y purificarnos de toda maldad. 10 Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso, y su palabra no está en nosotros. (primera carta de San Juan 1, 5-7) 

Jesús es la Luz que Dios nos ha enviado para que no nos perdamos más en la oscuridad. Como cristianos, estamos invitados a caminar en esa preciosa luz que no solo nos revela el amor de Dios, sino que también nos ilumina a nosotros mismos y nos libera de todas nuestras ataduras. 

Caminar en la luz de cristo consiste en aceptar ver las cosas y a nosotros a través de sus ojos, en reconocer nuestras debilidades, nuestras carencias y en dejarnos amar por Dios y que dejemos que cure todas nuestras heridas.

Ven Espíritu Santo, ven a romper mis cadenas, ven a iluminar mis tinieblas, ven.

Ven porque te necesito, porque todo mi ser te reclama. 

domingo, 17 de septiembre de 2023

“Los llamo amigos”

    

“Amensen los unos a os otros”

12 Este es mi mandamiento: Amense los unos a los otros, como yo los he amado. 13 No hay amor más grande que dar la vida por los amigos.14 Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.15 Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. 16 No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá.

17 Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros. (Jn 15, 12-17)

“Los llamo amigos”

La Palabra me lleva reflexionar que es Jesús quien me ha elegido para esta experiencia de amistad con Él y desde allí dar frutos. Cuando uno se sabe elegido, querido, amado, sostenido por Dios la vida de uno no puede seguir igual, cambiamos, nos damos cuenta de que frente a ese amor inigualable que Dios nos tiene estamos llamados a una misión, estamos llamados a dar ese fruto duradero que nos propone el evangelio de hoy.

Mi respuesta es sí, acepto esta amistad y me pregunto:

¿Cómo vivo mi camino de amistad con Jesús? ¿Qué frutos percibo que provoca en mí y en los vínculos que voy generando esta experiencia?